The Message

Ruth 1

11-2 Once upon a time—it was back in the days when judges led Israel— there was a famine in the land. A man from Bethlehem in Judah left home to live in the country of Moab, he and his wife and his two sons. The man’s name was Elimelech; his wife’s name was Naomi; his sons were named Mahlon and Kilion—all Ephrathites from Bethlehem in Judah. They all went to the country of Moab and settled there.

3-5 Elimelech died and Naomi was left, she and her two sons. The sons took Moabite wives; the name of the first was Orpah, the second Ruth. They lived there in Moab for the next ten years. But then the two brothers, Mahlon and Kilion, died. Now the woman was left without either her young men or her husband.

6-7 One day she got herself together, she and her two daughters-in-law, to leave the country of Moab and set out for home; she had heard that God had been pleased to visit his people and give them food. And so she started out from the place she had been living, she and her two daughters-in-law with her, on the road back to the land of Judah.

8-9 After a short while on the road, Naomi told her two daughters-in-law, “Go back. Go home and live with your mothers. And may God treat you as graciously as you treated your deceased husbands and me. May God give each of you a new home and a new husband!” She kissed them and they cried openly.

10 They said, “No, we’re going on with you to your people.”

11-13 But Naomi was firm: “Go back, my dear daughters. Why would you come with me? Do you suppose I still have sons in my womb who can become your future husbands? Go back, dear daughters—on your way, please! I’m too old to get a husband. Why, even if I said, ‘There’s still hope!’ and this very night got a man and had sons, can you imagine being satisfied to wait until they were grown? Would you wait that long to get married again? No, dear daughters; this is a bitter pill for me to swallow—more bitter for me than for you. God has dealt me a hard blow.”

14 Again they cried openly. Orpah kissed her mother-in-law good-bye; but Ruth embraced her and held on.

15 Naomi said, “Look, your sister-in-law is going back home to live with her own people and gods; go with her.”

16-17 But Ruth said, “Don’t force me to leave you; don’t make me go home. Where you go, I go; and where you live, I’ll live. Your people are my people, your God is my god; where you die, I’ll die, and that’s where I’ll be buried, so help me God—not even death itself is going to come between us!”

18-19 When Naomi saw that Ruth had her heart set on going with her, she gave in. And so the two of them traveled on together to Bethlehem.

When they arrived in Bethlehem the whole town was soon buzzing: “Is this really our Naomi? And after all this time!”

20-21 But she said, “Don’t call me Naomi; call me Bitter. The Strong One has dealt me a bitter blow. I left here full of life, and God has brought me back with nothing but the clothes on my back. Why would you call me Naomi? God certainly doesn’t. The Strong One ruined me.”

22 And so Naomi was back, and Ruth the foreigner with her, back from the country of Moab. They arrived in Bethlehem at the beginning of the barley harvest.

Nueva Versión Internacional

Rut 1

Noemí y Rut

1En el tiempo en que los caudillos[a] gobernaban el país, hubo allí una época de hambre. Entonces un hombre de Belén de Judá emigró a la tierra de Moab, junto con su esposa y sus dos hijos. El hombre se llamaba Elimélec, su esposa se llamaba Noemí y sus dos hijos, Majlón y Quilión, todos ellos efrateos, de Belén de Judá. Cuando llegaron a la tierra de Moab, se quedaron a vivir allí.

Pero murió Elimélec, esposo de Noemí, y ella se quedó sola con sus dos hijos. Estos se casaron con mujeres moabitas, la una llamada Orfa y la otra Rut. Después de haber vivido allí unos diez años, murieron también Majlón y Quilión, y Noemí se quedó viuda y sin hijos.

Noemí decidió regresar de la tierra de Moab con sus dos nueras, porque allí se enteró de que el Señor había acudido en ayuda de su pueblo al proveerle de alimento. Salió, pues, con sus dos nueras del lugar donde había vivido, y juntas emprendieron el camino que las llevaría hasta la tierra de Judá.

Entonces Noemí les dijo a sus dos nueras:

—¡Miren, vuelva cada una a la casa de su madre! Que el Señor las trate a ustedes con el mismo amor y lealtad que ustedes han mostrado con los que murieron y conmigo. Que el Señor les conceda hallar seguridad en un nuevo hogar, al lado de un nuevo esposo.

Luego las besó. Pero ellas, deshechas en llanto, 10 exclamaron:

—¡No! Nosotras volveremos contigo a tu pueblo.

11 —¡Vuelvan a su casa, hijas mías! —insistió Noemí—. ¿Para qué se van a ir conmigo? ¿Acaso voy a tener más hijos que pudieran casarse con ustedes? 12 ¡Vuelvan a su casa, hijas mías! ¡Váyanse! Yo soy demasiado vieja para volver a casarme. Aun si abrigara esa esperanza, y esta misma noche me casara y llegara a tener hijos, 13 ¿los esperarían ustedes hasta que crecieran? ¿Y por ellos se quedarían sin casarse? ¡No, hijas mías! Mi amargura es mayor que la de ustedes; ¡la mano del Señor se ha levantado contra mí!

14 Una vez más alzaron la voz, deshechas en llanto. Luego Orfa se despidió de su suegra con un beso, pero Rut se aferró a ella.

15 —Mira —dijo Noemí—, tu cuñada se vuelve a su pueblo y a sus dioses. Vuélvete con ella.

16 Pero Rut respondió:

—¡No insistas en que te abandone o en que me separe de ti!

»Porque iré adonde tú vayas,
    y viviré donde tú vivas.
Tu pueblo será mi pueblo,
    y tu Dios será mi Dios.
17 Moriré donde tú mueras,
    y allí seré sepultada.
¡Que me castigue el Señor con toda severidad
    si me separa de ti algo que no sea la muerte!»

18 Al ver Noemí que Rut estaba tan decidida a acompañarla, no le insistió más.

19 Entonces las dos mujeres siguieron caminando hasta llegar a Belén. Apenas llegaron, hubo gran conmoción en todo el pueblo a causa de ellas.

—¿No es esta Noemí? —se preguntaban las mujeres del pueblo.

20 —Ya no me llamen Noemí[b] —repuso ella—. Llámenme Mara,[c] porque el Todopoderoso ha colmado mi vida de amargura.

21 »Me fui con las manos llenas,
    pero el Señor me ha hecho volver sin nada.
¿Por qué me llaman Noemí
    si me ha afligido el Señor,[d]
    si me ha hecho desdichada el Todopoderoso?»

22 Así fue como Noemí volvió de la tierra de Moab acompañada por su nuera, Rut la moabita. Cuando llegaron a Belén, comenzaba la cosecha de cebada.

Notas al pie

  1. 1:1 caudillos. Véase Jue 2:16.
  2. 1:20 En hebreo, Noemí significa placentera o dulce.
  3. 1:20 En hebreo, Mara significa amarga.
  4. 1:21 si me ha afligido el Señor. Alt. si el Señor ha testificado contra mí.