The Message

Jeremiah 1

Demolish, and Then Start Over

11-4 The Message of Jeremiah son of Hilkiah of the family of priests who lived in Anathoth in the country of Benjamin. God’s Message began to come to him during the thirteenth year that Josiah son of Amos reigned over Judah. It continued to come to him during the time Jehoiakim son of Josiah reigned over Judah. And it continued to come to him clear down to the fifth month of the eleventh year of the reign of Zedekiah son of Josiah over Judah, the year that Jerusalem was taken into exile. This is what God said:

“Before I shaped you in the womb,
    I knew all about you.
Before you saw the light of day,
    I had holy plans for you:
A prophet to the nations—
    that’s what I had in mind for you.”

But I said, “Hold it, Master God! Look at me.
    I don’t know anything. I’m only a boy!”

7-8 God told me, “Don’t say, ‘I’m only a boy.’
    I’ll tell you where to go and you’ll go there.
I’ll tell you what to say and you’ll say it.
    Don’t be afraid of a soul.
I’ll be right there, looking after you.”
    God’s Decree.

9-10 God reached out, touched my mouth, and said,
    “Look! I’ve just put my words in your mouth—hand-delivered!
See what I’ve done? I’ve given you a job to do
    among nations and governments—a red-letter day!
Your job is to pull up and tear down,
    take apart and demolish,
And then start over,
    building and planting.”

Stand Up and Say Your Piece

11-12 God’s Message came to me: “What do you see, Jeremiah?”
    I said, “A walking stick—that’s all.”
And God said, “Good eyes! I’m sticking with you.
    I’ll make every word I give you come true.”

13-15 God’s Message came again: “So what do you see now?”
    I said, “I see a boiling pot, tipped down toward us.”
Then God told me, “Disaster will pour out of the north
    on everyone living in this land.
Watch for this: I’m calling all the kings out of the north.”
    God’s Decree.

15-16 “They’ll come and set up headquarters
    facing Jerusalem’s gates,
Facing all the city walls,
    facing all the villages of Judah.
I’ll pronounce my judgment on the people of Judah
    for walking out on me—what a terrible thing to do!—
And courting other gods with their offerings,
    worshiping as gods sticks they’d carved, stones they’d painted.

17 “But you—up on your feet and get dressed for work!
    Stand up and say your piece. Say exactly what I tell you to say.
Don’t pull your punches
    or I’ll pull you out of the lineup.

18-19 “Stand at attention while I prepare you for your work.
    I’m making you as impregnable as a castle,
Immovable as a steel post,
    solid as a concrete block wall.
You’re a one-man defense system
    against this culture,
Against Judah’s kings and princes,
    against the priests and local leaders.
They’ll fight you, but they won’t
    even scratch you.
I’ll back you up every inch of the way.”
    God’s Decree.

Nueva Biblia al Día

Jeremías 1

1Éstas son las palabras de Jeremías hijo de Jilquías. Jeremías provenía de una familia sacerdotal de Anatot, ciudad del territorio de Benjamín. La palabra del Señor vino a Jeremías en el año trece del reinado de Josías hijo de Amón, rey de Judá. También vino a él durante el reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, y hasta el fin del reinado de Sedequías hijo de Josías, rey de Judá; es decir, hasta el quinto mes del año undécimo de su reinado, cuando la población de Jerusalén fue deportada.

Llamamiento de Jeremías

La palabra del Señor vino a mí:

«Antes de formarte en el vientre,
    ya te había elegido;
antes de que nacieras,
    ya te había apartado;
    te había nombrado profeta para las naciones.»

Yo le respondí:

«¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!»

Pero el Señor me dijo:

«No digas: “Soy muy joven”, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene. No le temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte.» Lo afirma el Señor.

Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo:

«He puesto en tu boca mis palabras. 10 Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos,

»para arrancar y derribar,
para destruir y demoler,
para construir y plantar.»

11 La palabra del Señor vino a mí, y me dijo:

«¿Qué es lo que ves, Jeremías?»

«Veo una rama de almendro», respondí.

12 «Has visto bien —dijo el Señor—, porque yo estoy alerta[a] para que se cumpla mi palabra.»

13 La palabra del Señor vino a mí por segunda vez, y me dijo:

«¿Qué es lo que ves?»

«Veo una olla que hierve y se derrama desde el norte», respondí.

14 Entonces el Señor me dijo:

«Desde el norte se derramará la calamidad sobre todos los habitantes del país. 15 Yo estoy por convocar a todas las tribus de los reinos del norte —afirma el Señor—.

»Vendrán, y cada uno pondrá su trono
    a la *entrada misma de Jerusalén;
vendrán contra todos los muros que la rodean,
    y contra todas las ciudades de Judá.
16 Yo dictaré sentencia contra mi pueblo,
    por toda su maldad,
    porque me han abandonado;
han quemado incienso a otros dioses,
    y han adorado las obras de sus manos.

17 »Pero tú, ¡prepárate! Ve y diles todo lo que yo te ordene. No temas ante ellos, pues de lo contrario yo haré que sí les temas. 18 Hoy te he puesto como ciudad fortificada, como columna de hierro y muro de bronce, contra todo el país, contra los reyes de Judá, contra sus autoridades y sus sacerdotes, y contra la gente del país. 19 Pelearán contra ti, pero no te podrán vencer, porque yo estoy contigo para librarte», afirma el Señor.

Notas al pie

  1. Jeremías 1:12 En hebreo, las palabras que corresponden a almendro y yo estoy alerta tienen un sonido parecido.