The Message

Ezra 1

Cyrus King of Persia: “Build The Temple of God!”

11-4 In the first year of Cyrus king of Persia—this fulfilled the Message of God preached by Jeremiah—God prodded Cyrus king of Persia to make an official announcement throughout his kingdom. He wrote it out as follows:

From Cyrus king of Persia, a Proclamation: God, the God of the heavens, has given me all the kingdoms of the earth. He has also assigned me to build him a Temple of worship in Jerusalem, Judah. Who among you belongs to his people? God be with you! Go to Jerusalem which is in Judah and build The Temple of God, the God of Israel, Jerusalem’s God. Those who stay behind, wherever they happen to live, will support them with silver, gold, tools, and pack animals, along with Freewill-Offerings for The Temple of God in Jerusalem.

5-6 The heads of the families of Judah and Benjamin, along with the priests and Levites—everyone, in fact, God prodded—set out to build The Temple of God in Jerusalem. Their neighbors rallied behind them enthusiastically with silver, gold, tools, pack animals, expensive gifts, and, over and above these, Freewill-Offerings.

7-10 Also, King Cyrus turned over to them all the vessels and utensils from The Temple of God that Nebuchadnezzar had hauled from Jerusalem and put in the temple of his gods. Cyrus king of Persia put Mithredath the treasurer in charge of the transfer; he provided a full inventory for Sheshbazzar the prince of Judah, including the following:

30 gold dishes

1,000 silver dishes

29 silver pans

30 gold bowls

410 duplicate silver bowls

1,000 miscellaneous items.

11 All told, there were 5,400 gold and silver articles that Sheshbazzar took with him when he brought the exiles back from Babylon to Jerusalem.

Nueva Versión Internacional

Esdras 1

Decreto de Ciro

1En el primer año del reinado de Ciro, rey de Persia, el Señor dispuso el corazón del rey para que este promulgara un decreto en todo su reino y así se cumpliera la palabra del Señor por medio del profeta Jeremías. Tanto oralmente como por escrito, el rey decretó lo siguiente:

«Esto es lo que ordena Ciro, rey de Persia:

»El Señor, Dios del cielo, que me ha dado todos los reinos de la tierra, me ha encargado que le construya un templo en la ciudad de Jerusalén, que está en Judá. Por tanto, cualquiera que pertenezca a Judá, vaya a Jerusalén a construir el templo del Señor, Dios de Israel, el Dios que habita en Jerusalén; y que Dios lo acompañe. También ordeno que los habitantes de cada lugar donde haya judíos sobrevivientes los ayuden dándoles plata y oro, bienes y ganado, y ofrendas voluntarias para el templo de Dios en Jerusalén».

El regreso de los judíos

Entonces los jefes de familia de Benjamín y de Judá, junto con los sacerdotes y levitas, es decir, con todos aquellos en cuyo corazón Dios puso el deseo de construir el templo, se dispusieron a ir a Jerusalén. Todos sus vecinos los ayudaron con plata y oro, bienes y ganado, objetos valiosos y todo tipo de ofrendas voluntarias. Además, el rey Ciro hizo sacar los utensilios que Nabucodonosor se había llevado del templo del Señor en Jerusalén y había depositado en el templo de su dios.[a] Ciro los entregó a su tesorero Mitrídates, el cual los contó y se los pasó a Sesbasar, jefe de Judá.

El inventario de dichos utensilios fue el siguiente:

tazones de oro30
tazones de plata1.000
cuchillos29
10 tazas de oro30
tazas de plata410
objetos diversos1.000

11 En total fueron cinco mil cuatrocientos los utensilios de oro y de plata. Todos estos objetos los llevó Sesbasar a Jerusalén cuando a los deportados se les permitió regresar de Babilonia.

Notas al pie

  1. 1:7 su dios. Alt. sus dioses.