The Message

Exodus 1

11-5 These are the names of the Israelites who went to Egypt with Jacob, each bringing his family members:

Reuben, Simeon, Levi, and Judah,

Issachar, Zebulun, and Benjamin,

Dan and Naphtali, Gad and Asher.

Seventy persons in all generated by Jacob’s seed. Joseph was already in Egypt.

6-7 Then Joseph died, and all his brothers—that whole generation. But the children of Israel kept on reproducing. They were very prolific—a population explosion in their own right—and the land was filled with them.

“A New King . . . Who Didn’t Know Joseph”

8-10 A new king came to power in Egypt who didn’t know Joseph. He spoke to his people in alarm, “There are way too many of these Israelites for us to handle. We’ve got to do something: Let’s devise a plan to contain them, lest if there’s a war they should join our enemies, or just walk off and leave us.”

11-14 So they organized them into work-gangs and put them to hard labor under gang-foremen. They built the storage cities Pithom and Rameses for Pharaoh. But the harder the Egyptians worked them the more children the Israelites had—children everywhere! The Egyptians got so they couldn’t stand the Israelites and treated them worse than ever, crushing them with slave labor. They made them miserable with hard labor—making bricks and mortar and back-breaking work in the fields. They piled on the work, crushing them under the cruel workload.

15-16 The king of Egypt had a talk with the two Hebrew midwives; one was named Shiphrah and the other Puah. He said, “When you deliver the Hebrew women, look at the sex of the baby. If it’s a boy, kill him; if it’s a girl, let her live.”

17-18 But the midwives had far too much respect for God and didn’t do what the king of Egypt ordered; they let the boy babies live. The king of Egypt called in the midwives. “Why didn’t you obey my orders? You’ve let those babies live!”

19 The midwives answered Pharaoh, “The Hebrew women aren’t like the Egyptian women; they’re vigorous. Before the midwife can get there, they’ve already had the baby.”

20-21 God was pleased with the midwives. The people continued to increase in number—a very strong people. And because the midwives honored God, God gave them families of their own.

22 So Pharaoh issued a general order to all his people: “Every boy that is born, drown him in the Nile. But let the girls live.”

Nueva Versión Internacional (Castilian)

Éxodo 1

Los egipcios oprimen a los israelitas

1Estos son los nombres de los hijos de Israel que, acompañados de sus familias, llegaron con Jacob a Egipto: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, Benjamín, Dan, Neftalí, Gad y Aser. En total, los descendientes de Jacob eran setenta. José ya estaba en Egipto.

Murieron José y sus hermanos y toda aquella generación. Sin embargo, los israelitas tuvieron muchos hijos, y hasta tal punto se multiplicaron que fueron haciéndose más y más poderosos. El país se fue llenando de ellos.

Pero llegó al poder en Egipto otro rey que no había conocido a José, y le dijo a su pueblo: «¡Cuidado con los israelitas, que ya son más fuertes y numerosos que nosotros! 10 Vamos a tener que manejarlos con mucha astucia; de lo contrario, seguirán aumentando y, si estalla una guerra, se unirán a nuestros enemigos, nos combatirán y se irán del país».

11 Fue así como los egipcios pusieron capataces para que oprimieran a los israelitas. Les impusieron trabajos forzados, tales como los de edificar para el faraón las ciudades de almacenaje Pitón y Ramsés. 12 Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y se extendían, de modo que los egipcios llegaron a tenerles miedo; 13 por eso les imponían trabajos pesados y los trataban con crueldad. 14 Les amargaban la vida obligándolos a hacer mezcla y ladrillos, y todas las labores del campo. En todos los trabajos de esclavos que los israelitas realizaban, los egipcios los trataban con crueldad.

15 Había dos parteras de las hebreas, llamadas Sifrá y Fuvá, a las que el rey de Egipto ordenó:

16 ―Cuando ayudéis a las hebreas en sus partos, fijaos en el sexo:[a] si es niño, matadlo; pero, si es niña, dejadla con vida.

17 Sin embargo, las parteras temían a Dios, así que no siguieron las órdenes del rey de Egipto, sino que dejaron con vida a los varones. 18 Entonces el rey de Egipto mandó llamar a las parteras, y les preguntó:

―¿Por qué habéis hecho esto? ¿Por qué habéis dejado con vida a los varones?

19 Las parteras respondieron:

―Resulta que las hebreas no son como las egipcias, sino que están llenas de vida y dan a luz antes de que lleguemos.

20 De este modo los israelitas se hicieron más fuertes y más numerosos. Además, Dios trató muy bien a las parteras 21 y, por haberse mostrado temerosas de Dios, les concedió tener muchos hijos. 22 El faraón, por su parte, dio esta orden a todo su pueblo:

―¡Tirad al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas, dejadlas con vida.

Notas al pie

  1. 1:16 el sexo. Lit. las dos piedras (refiriéndose a los testículos del niño o a las tablas del parto).