Salmos 59:9-17

A ti, fortaleza mía, vuelvo los ojos,
    pues tú, oh Dios, eres mi protector.
Tú eres el Dios que me ama,
    e irás delante de mí
    para hacerme ver la derrota de mis enemigos.
Pero no los mates,
    para que mi pueblo no lo olvide.
Zarandéalos con tu poder; ¡humíllalos!
    ¡Tú, Señor, eres nuestro escudo!
Por los pecados de su boca,
    por las palabras de sus labios,
    que caigan en la trampa de su orgullo.
Por las maldiciones y mentiras que profieren,
    consúmelos en tu enojo;
    ¡consúmelos hasta que dejen de existir!
Así todos sabrán que Dios gobierna en Jacob,
    y hasta los confines de la tierra. Selah

Porque ellos vuelven por la noche,
    gruñendo como perros
    y acechando alrededor de la ciudad.
Van de un lado a otro buscando comida,
    y aúllan si no quedan satisfechos.
Pero yo le cantaré a tu poder,
    y por la mañana alabaré tu amor;
porque tú eres mi protector,
    mi refugio en momentos de angustia.

A ti, fortaleza mía, te cantaré salmos,
    pues tú, oh Dios, eres mi protector.
    ¡Tú eres el Dios que me ama!

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