Slovo na cestu

Jan 13

Ježíš umývá učedníkům nohy

1Ježíš věděl, že nastávající Velikonoce jsou posledními dny jeho života na zemi, než se vrátí k Otci. Miloval ty, mezi nimiž žil, a prokazoval jim lásku až do konce. V předvečer svátků večeřel Ježíš společně se svými učedníky. To už Jidáš pojal ďábelský záměr zradit svého Mistra. Ježíš si byl vědom velikosti svého poslání a moci jako ten, kdo byl a bude rovný Bohu. Když viděl, že se nikdo z učedníků nechtěl snížit k službě, kterou obvykle konali otroci, vstal od stolu, odložil svrchní oděv a opásal se ručníkem. Nalil vodu do umývadla a začal učedníkům umývat a utírat zaprášené nohy. Když došlo na Petra, ten se začal bránit: „Pane, ty mi přece nebudeš mýt nohy!“

Ježíš odpověděl: „Jestliže tě neočistím, ztratíš se mnou spojení a odcizíš se mi.“

8-9 A tak Petr najednou obrátil: „Když je to tak, Pane, umyj mne celého.“

10-11 Ježíš mu na to řekl: „Koho Bůh už jednou očistil, ten se potřebuje zbavovat jen každodenní špíny a vy jste čistí, ale ne všichni.“ Tím myslel na svého zrádce.

12 Když umyl nohy poslednímu, oblékl se, vrátil se ke stolu a zeptal se jich: „Pochopili jste, proč jsem to udělal? 13-14 Jestliže jsem vám umyl nohy já, váš Pán a Mistr, i vy si máte navzájem sloužit v pokorné lásce. 15 Dal jsem vám příklad. A vy se jím řiďte a jednejte jako já. 16 Je nepochybné, že sluha není větší než jeho pán a vyslanec není významnější než hlava státu. 17 Tak teď to víte, a když se podle toho budete řídit, přinese vám to radost.

18-20 Na jedno se můžete spolehnout: kdo přijímá moje posly, přijímá mne, a tím i Otce.

To, co jsem řekl, netýká se všech. Vím, koho jsem vyvolil. Plní se výrok Písma: ‚Ten, kdo se mnou jídal, podrazil mi nohy.‘ Až se to stane, pochopíte, že to byla řeč o mně a mém zrádci.“

Ježíš naposledy večeří s učedníky

21 Když to Ježíš řekl, teprve to na něj v plné síle dolehlo a dodal otevřeně: „Je to tak, jeden z vás mne zradí.“ 22 Učedníci se tázavě dívali jeden na druhého, o kom to vlastně mluví. 23-25 Petr se naklonil k učedníkovi, který byl u stolu Ježíšovi nejblíže, a naznačil mu, aby se zeptal. Ten se obrátil k Mistrovi: „Pane, kdo to je?“

26 „Ten, kterému podám chléb,“ odpověděl Ježíš. Namočil kousek chleba do omáčky a podával ho Jidášovi.

27 V tu chvíli naplnil Jidáše hněv. Ježíš mu řekl: „Neotálej a proveď rychle, co chceš.“ 28 Učedníci nechápali, o čem je řeč. Někteří si dokonce mysleli, že Jidáš má nakoupit nějaké jídlo na svátky nebo že má rozdat peníze chudým; 29 byl totiž jejich pokladníkem. 30 Jidáš přijal podávaný chléb, zvedl se a odešel. Byla noc.

Ježíš předpovídá Petrovo zapření

31-33 Po Jidášově odchodu Ježíš řekl: „Je rozhodnuto, půjdu poslušně cestou, která se líbí Bohu, cestou Božího vítězství. Moji milí, už s vámi dlouho nebudu. Marně mne budete hledat. Na mojí cestě mne nemůžete doprovodit. 34 Odkazuji vám, abyste se navzájem milovali, jako jsem já miloval vás. 35 Vaše vzájemná láska dokáže světu, že jste mými žáky.“

36 „Mistře, kam chceš odejít?“ zeptal se Petr.

„Teď se mnou nemůžeš jít,“ odpověděl mu Ježíš, „budeš mne následovat později.“

37 „Proč s tebou nemohu jít už teď?“ ptal se znovu Petr. „Jsem ochoten dát za tebe život!“

38 „Život za mne chceš dát?“ zeptal se Ježíš. „Uvidíš, že mne třikrát zapřeš, než ráno zakokrhá kohout.“

Nueva Versión Internacional (Castilian)

Juan 13

Jesús lava los pies a sus discípulos

1Estaba cerca la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.[a]

Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús. Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía; así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba en la cintura.

Cuando llegó a Simón Pedro, este le dijo:

―¿Y tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?

―Ahora no entiendes lo que estoy haciendo —respondió Jesús—, pero lo entenderás más tarde.

―¡No! —protestó Pedro—. ¡Jamás me lavarás los pies!

―Si no te los lavo,[b] no tendrás parte conmigo.

―Entonces, Señor, ¡no solo los pies, sino también las manos y la cabeza!

10 ―El que ya se ha bañado no necesita lavarse más que los pies —le contestó Jesús—; pues ya todo su cuerpo está limpio. Y ustedes ya están limpios, aunque no todos.

11 Jesús sabía quién lo iba a traicionar, y por eso dijo que no todos estaban limpios.

12 Cuando terminó de lavarles los pies, se puso el manto y volvió a su lugar. Entonces les dijo:

―¿Entendéis lo que he hecho con vosotros? 13 Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque lo soy. 14 Pues, si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros. 15 Os he dado ejemplo, para que hagáis lo mismo que yo he hecho con vosotros. 16 Ciertamente os aseguro que ningún siervo es más que su amo, y ningún mensajero es más que el que lo envió. 17 ¿Entendéis esto? Dichosos seréis si lo ponéis en práctica.

Jesús predice la traición de Judas

18 »No me refiero a todos vosotros; yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla la Escritura: “El que comparte el pan conmigo me ha puesto la zancadilla”.[c]

19 »Os digo esto ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy. 20 Ciertamente os aseguro que el que recibe al que yo envío me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al que me envió».

21 Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró:

―Ciertamente os aseguro que uno de vosotros me va a traicionar.

22 Los discípulos se miraban unos a otros sin saber a cuál de ellos se refería. 23 Uno de ellos, el discípulo a quien Jesús amaba, estaba a su lado. 24 Simón Pedro le hizo señas a ese discípulo y le dijo:

―Pregúntale a quién se refiere.

25 ―Señor, ¿quién es? —preguntó él, reclinándose sobre Jesús.

26 ―Aquel a quien yo le dé este pedazo de pan que voy a mojar en el plato —le contestó Jesús.

Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón. 27 Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él.

―Lo que vas a hacer, hazlo pronto —le dijo Jesús.

28 Ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo eso Jesús. 29 Como Judas era el encargado del dinero, algunos pensaron que Jesús le estaba diciendo que comprara lo necesario para la fiesta, o que diera algo a los pobres. 30 En cuanto Judas tomó el pan, salió de allí. Ya era de noche.

Jesús predice la negación de Pedro

31 Cuando Judas hubo salido, Jesús dijo:

―Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. 32 Si Dios es glorificado en él,[d] Dios glorificará al Hijo en sí mismo, y lo hará muy pronto.

33 »Mis queridos hijos, poco tiempo me queda para estar con vosotros. Me buscaréis, y lo que antes dije a los judíos, ahora os lo digo a vosotros: Adonde yo voy, vosotros no podéis ir.

34 »Este mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros. Así como yo os he amado, también vosotros debéis amaros unos a otros. 35 De este modo todos sabrán que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros».

36 ―¿Y a dónde vas, Señor? —preguntó Simón Pedro.

―Adonde yo voy, no puedes seguirme ahora, pero me seguirás más tarde.

37 ―Señor —insistió Pedro—, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Por ti daré hasta la vida.

38 ―¿Darás tú la vida por mí? ¡De veras te aseguro que, antes de que cante el gallo, me negarás tres veces!

Notas al pie

  1. 13:1 hasta el fin. Alt. hasta lo sumo.
  2. 13:8 te los lavo. Lit. te lavo.
  3. 13:18 Sal 41:9
  4. 13:32 Var. no incluye: Si Dios es glorificado en él.