O Livro

Atos 1

Jesus ascende ao céu

11/2 Teófilo:

No meu primeiro escrito falei­te na vida e nos ensinamentos de Jesus e contei como ele voltou para o céu depois de ter dado aos apóstolos que escolheu instruções pelo Espírito Santo. Durante os quarenta dias que se seguiram à sua crucificação, apareceu diversas vezes, vivo, sem sombra de dúvida, aos apóstolos, a quem provou de muitas maneiras ser realmente ele aquele que viam. E nessas ocasiões falou­lhes no reino de Deus.

4/5 Num desses encontros, enquanto tomava uma refeição com eles, Jesus disse­lhes que não saíssem de Jerusalém enquanto o Espírito Santo não descesse sobre eles em cumprimento da promessa do Pai, assunto de que já tinha falado. “João baptizou­vos com água”, lembrou­lhes, “mas vocês serão baptizados com o Espírito Santo dentro de poucos dias.”

Noutra ocasião em que lhes apareceu, perguntaram­lhe: “Senhor, é agora que vais restaurar o reino de Israel?”

7/8 “É o Pai quem determina os tempos”, respondeu, “e não vos compete conhecê­los. Mas quando o Espírito Santo tiver descido sobre vocês, receberão poder para falar de mim ao povo de Jerusalém, e em toda a Judeia e Samaria, até aos extremos da Terra.”

9/11 Pouco depois Jesus subiu ao céu e desapareceu numa nuvem, enquanto o seguiam com os olhos. De súbito apareceram no meio deles dois homens vestidos de branco, que disseram: “Homens da Galileia, porque estão aí de olhos postos no firmamento? Jesus foi para o céu e um dia voltará tal como o viram partir!”

Matias é escolhido para substituir Judas

12/13 Isto aconteceu quando se encontravam no Monte das Oliveiras. Regressando a Jerusalém, que ficava quase a um quilómetro de distância, foram para uma sala no andar superior da casa onde estavam a ficar. Estavam ali: Pedro, João, Tiago, André, Filipe, Tomé, Bartolomeu, Mateus, Tiago (filho de Alfeu), Simão (a quem também chamavam o Zelota), Judas (filho de Tiago). 14 Todos se reuniam constantemente em oração, juntamente com Maria, a mãe de Jesus, várias outras mulheres, e os irmãos de Jesus.

15 Por esta altura, numa ocasião em que estavam presentes cerca de cento e vinte pessoas, Pedro levantou­se e disse­lhes o seguinte: 16 “Irmãos, era necessário que se cumprissem as Escrituras acerca de Judas, que servia de guia para aqueles que prenderam Jesus, pois isso já tinha sido anunciado há muito pelo Espírito Santo falando através do rei David. 17 Judas tinha sido um dos nossos, e, como nós, escolhido para ser apóstolo.

18/19 (Com o dinheiro que recebeu em paga da traição, ele comprou um campo, onde se suicidou, rompendo­se­lhe as entranhas. A notícia da sua morte depressa se espalhou em Jerusalém, tanto que o povo até deu ao local o nome de Campo de Sangue.)

20 A predição do rei David acerca deste acontecimento vem no livro dos Salmos, onde diz: ‘Que a sua casa fique abandonada, sem ninguém que nela habite,’ e ainda: ‘Que o seu trabalho seja confiado a outra pessoa.’

21/22 Agora temos de escolher alguém, em lugar de Judas, que se junte a nós para ser testemunha da ressurreição de Jesus. Escolhamos um homem que tenha estado connosco todo o tempo em que o Senhor andou entre nós, desde o seu baptismo por João até ao dia em que foi levado para o céu.”

23/25 A assembleia apontou dois homens: José Justo (também chamado Barsabás) e Matias. Feito isto, oraram: “Senhor, tu conheces os corações; indica­nos qual destes homens escolheste como apóstolo para substituir Judas, que foi para o lugar que merecia.” 26 Tiraram então sortes, sendo escolhido Matias, que passou a ser apóstolo com os outros onze.

Spanish, Castilian (La Nueva Biblia al Día)

Acts 1

Jesús llevado al cielo

1En mi primer libro, ilustre Teófilo, te hablé de la vida de Jesús, y de todo lo que hizo y enseñó desde el principio 2y hasta el día en que fue elevado al cielo, donde fue recibido después de haber dejado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.

3Durante los cuarenta días que siguieron a su muerte, se presentó en diversas ocasiones a los apóstoles, vivo y dándoles pruebas que no dejaban lugar a dudas acerca de la realidad de su resurrección, y les hablaba del reino de Dios.

4En cierto momento, mientras comía juntamente con ellos, les mandó que no se alejaran de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre de enviar al Espíritu Santo, tal como Jesús mismo les había anunciado que tenía que suceder. Se lo recordó diciéndoles:

5—Juan os bautizó con agua, pero dentro de pocos días seréis bautizados con el Espíritu Santo.

6En otro momento, reunidos también los discípulos, le preguntaron:

—Señor, ¿liberarás ahora a Is_rael y restablecerás su soberanía?

7Él les contestó:

—Solamente el Padre tiene autoridad para señalar los tiempos y las ocasiones. No es a vosotros a quienes corresponde conocerlas. “ 8Sin embargo, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros, recibiréis la fuerza necesaria para ser mis testigos en todas partes: en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el último rincón de la tierra.

9Después de decirles estas cosas, Jesús ascendió al cielo mientras ellos le miraban. Una nube lo envolvió, y pronto lo ocultó de la vista de ellos.

10Todavía seguían los discípulos con los ojos puestos en el cielo, cuando se les acercaron dos personajes vestidos de blanco, 11y les dijeron:

—Galileos, ¿por qué os habéis quedado mirando al cielo? Este mismo Jesús que acaba de irse de vuestro lado, un día regresará del cielo de igual manera que ahora le habéis visto ascender allá.

Elección de Matías “para reemplazar a Judas

12Los discípulos se volvieron entonces desde el monte de los Olivos a Jerusalén, que distaba como cosa de un kilómetro. 13Al llegar, entraron en la casa y subieron al aposento donde se alojaban. Eran Pedro, Juan, Jacobo, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Jacobo. 14Todos ellos, unidos por un mismo sentir, perseveraban en la oración juntamente con algunas mujeres, con María la madre de Jesús y con los hermanos de él.

15Por aquellos días, estando presentes unas ciento veinte personas, se levantó Pedro en medio de todos y dijo:

16—Hermanos, no podía dejar de cumplirse la Escritura en que el Espíritu Santo, por boca del rey David, predijo la traición de Judas, que se ofreció a ser guía de la turba que apresó a Jesús.

17»Judas era uno de los nuestros, escogido para ser un apóstol como nosotros. 18Sin embargo, con el dinero que recibió en pago de su maldad, se compró un terreno, y estando en él se cayó de cabeza, y con el golpe se le reventó el vientre y se le desparramaron las entrañas. 19La noticia de su muerte corrió rápidamente entre los habitantes de Jerusalén, que llamaron a aquel lugar “Campo de Sangre”.

20»Esto fue lo que anunció el rey David en el libro de los Salmos:

“Quede desierta su casa

y no haya quien more en ella”;

y añadió:

“Que otro se encargue

de su trabajo”.

21-2»Ahora, por lo tanto, es menester que entre todos los que siempre han estado a nuestro lado elijamos a uno, para que junto con nosotros sea testigo de la resurrección de Jesús. Tomemos, pues, a alguien que desde el primer momento y hasta el último haya estado con nosotros, esto es, desde que Juan bautizó al Señor y hasta el día en que fue recibido en el cielo.

23La asamblea señaló entonces a dos personas: a José Barsabás, llamado por sobrenombre Justo, y a Matías.

24Luego oraron: “Señor, tú que conoces el corazón de todos los hombres, muéstranos cuál de estos dos has escogido 25para tomar el ministerio y apostolado que Judas, por su traición, perdió para ir al lugar que le corresponde”.

26Echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías, cuyo nombre quedó unido desde aquel momento al de los once apóstoles.