Nueva Versión Internacional

Marcos 9:1-50

1Y añadió:

—Les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto el reino de Dios llegar con poder.

La transfiguración

9:2-8Lc 9:28-36

9:2-13Mt 17:1-13

2Seis días después Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó a una montaña alta, donde estaban solos. Allí se transfiguró en presencia de ellos. 3Su ropa se volvió de un blanco resplandeciente como nadie en el mundo podría blanquearla. 4Y se les aparecieron Elías y Moisés, los cuales conversaban con Jesús. 5Tomando la palabra, Pedro le dijo a Jesús:

—Rabí, ¡qué bien que estemos aquí! Podemos levantar tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías.

6No sabía qué decir, porque todos estaban asustados. 7Entonces apareció una nube que los envolvió, de la cual salió una voz que dijo: «Este es mi Hijo amado. ¡Escúchenlo!»

8De repente, cuando miraron a su alrededor, ya no vieron a nadie más que a Jesús.

9Mientras bajaban de la montaña, Jesús les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre se levantara de entre los muertos. 10Guardaron el secreto, pero discutían entre ellos qué significaría eso de «levantarse de entre los muertos».

11—¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero? —le preguntaron.

12—Sin duda Elías ha de venir primero para restaurar todas las cosas —respondió Jesús—. Pero, entonces, ¿cómo es que está escrito que el Hijo del hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado? 13Pues bien, les digo que Elías ya ha venido, y le hicieron todo lo que quisieron, tal como está escrito de él.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

9:14-28,30-32Mt 17:14-19,22-23; Lc 9:37-45

14Cuando llegaron adonde estaban los otros discípulos, vieron9:14 Cuando llegaron … vieron. Var. Cuando llegó … vio. que a su alrededor había mucha gente y que los maestros de la ley discutían con ellos. 15Tan pronto como la gente vio a Jesús, todos se sorprendieron y corrieron a saludarlo.

16—¿Qué están discutiendo con ellos? —les preguntó.

17—Maestro —respondió un hombre de entre la multitud—, te he traído a mi hijo, pues está poseído por un espíritu que le ha quitado el habla. 18Cada vez que se apodera de él, lo derriba. Echa espumarajos, cruje los dientes y se queda rígido. Les pedí a tus discípulos que expulsaran al espíritu, pero no lo lograron.

19—¡Ah, generación incrédula! —respondió Jesús—. ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho.

20Así que se lo llevaron. Tan pronto como vio a Jesús, el espíritu sacudió de tal modo al muchacho que este cayó al suelo y comenzó a revolcarse echando espumarajos.

21—¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto? —le preguntó Jesús al padre.

—Desde que era niño —contestó—. 22Muchas veces lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.

23—¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible.

24—¡Sí creo! —exclamó de inmediato el padre del muchacho—. ¡Ayúdame en mi poca fe!

25Al ver Jesús que se agolpaba mucha gente, reprendió al espíritu maligno.

—Espíritu sordo y mudo —dijo—, te mando que salgas y que jamás vuelvas a entrar en él.

26El espíritu, dando un alarido y sacudiendo violentamente al muchacho, salió de él. Este quedó como muerto, tanto que muchos decían: «Ya se murió». 27Pero Jesús lo tomó de la mano y lo levantó, y el muchacho se puso de pie.

28Cuando Jesús entró en casa, sus discípulos le preguntaron en privado:

—¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?

29—Esta clase de demonios solo puede ser expulsada a fuerza de oración9:29 oración. Var. oración y ayuno. —respondió Jesús.

30Dejaron aquel lugar y pasaron por Galilea. Pero Jesús no quería que nadie lo supiera, 31porque estaba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Lo matarán, y a los tres días de muerto resucitará».

32Pero ellos no entendían lo que quería decir con esto, y no se atrevían a preguntárselo.

¿Quién es el más importante?

9:33-37Mt 18:1-5; Lc 9:46-48

33Llegaron a Capernaúm. Cuando ya estaba en casa, Jesús les preguntó:

—¿Qué venían discutiendo por el camino?

34Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido entre sí quién era el más importante.

35Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo:

—Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.

36Luego tomó a un niño y lo puso en medio de ellos. Abrazándolo, les dijo:

37—El que recibe en mi nombre a uno de estos niños me recibe a mí; y el que me recibe a mí no me recibe a mí, sino al que me envió.

El que no está contra nosotros está a favor de nosotros

9:38-40Lc 9:49-50

38—Maestro —dijo Juan—, vimos a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo impedimos porque no es de los nuestros.9:38 no es de los nuestros. Lit. no nos sigue.

39—No se lo impidan —replicó Jesús—. Nadie que haga un milagro en mi nombre puede a la vez hablar mal de mí. 40El que no está contra nosotros está a favor de nosotros. 41Les aseguro que cualquiera que les dé un vaso de agua en mi nombre por ser ustedes de Cristo no perderá su recompensa.

El hacer pecar

42»Pero, si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar. 43Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco que ir con las dos manos al infierno,9:43 al infierno. Lit. a la Gehenna; también en vv. 45 y 47. donde el fuego nunca se apaga.9:43 apaga. Var. apaga, 44 donde “su gusano no muere, y el fuego no se apaga”. 45Y, si tu pie te hace pecar, córtatelo. Más te vale entrar en la vida cojo que ser arrojado con los dos pies al infierno.9:45 infierno. Var. infierno, 46 donde “su gusano no muere, y el fuego no se apaga”. 47Y, si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al infierno, 48donde

»“su gusano no muere,

y el fuego no se apaga”.9:48 Is 66:24

49La sal con que todos serán sazonados es el fuego.

50»La sal es buena, pero, si deja de ser salada, ¿cómo le pueden volver a dar sabor? Que no falte la sal entre ustedes, para que puedan vivir en paz unos con otros».

Ang Pulong Sa Dios

Marcos 9:1-50

Ang Pagkausab sa Panagway ni Jesus

(Mat. 17:1-13; Luc. 9:28-36)

1Miingon usab si Jesus kanila, “Sa pagkatinuod, may mga tawo dinhi nga dili pa mamatay hangtod nga makita nila ang paghari sa Dios nga muabot nga may gahom.”

2Paglabay sa unom ka adlaw gidala ni Jesus sila si Pedro, Santiago, ug Juan sa taas nga bukid ug sila lang didto. Samtang nagtan-aw sila kang Jesus, nausab ang iyang panagway. 3Ang iyang bisti miputi ug silaw kaayo. Walay bisan kinsa dinhi sa kalibotan nga makapaputi ug sama niadto. 4Unya nakita nila si Elias ug si Moises nga nakigsulti kang Jesus. 5Miingon si Pedro kang Jesus, “Magtutudlo, maayo nga ania kami9:5 kami: o, kita. dinhi. Maghimo kami ug tulo ka payag, ang usa alang kanimo, ang usa alang kang Moises, ug ang usa alang kang Elias.” 6Mao kini ang iyang giingon kay wala siya mahibalo kon unsa ang angay niyang isulti tungod kay gikulbaan gayod sila. 7Unya may mitungha nga panganod nga mitabon kanila. Gikan sa panganod may tingog silang nadungog nga naga-ingon, “Mao kini ang akong hinigugma nga Anak. Paminawa ninyo siya!” 8Diha-diha mitan-aw sila sa palibot, apan wala na silay nakita gawas lang kang Jesus.

9Samtang nanglugsong sila gikan sa bukid, gimandoan sila ni Jesus, “Ayaw isugilon kang bisan kinsa ang inyong nakita samtang Ako nga Anak sa Tawo dili pa mabanhaw.” 10Busa wala gayod nila ipanugilon kadtong mga panghitabo. Apan sa dihang sila na lang nagpangutan-anay sila kon unsa ang kahulogan sa iyang giingon nga mabanhaw. 11Nangutana sila kang Jesus, “Nganong naga-ingon man ang mga magtutudlo sa Kasugoan nga kinahanglan muabot una si Elias sa dili pa ang Cristo?” 12-13Mitubag siya kanila, “Husto kana, kinahanglan nga muabot una si Elias aron andamon niya ang tanan. Apan sultihan ko kamo, si Elias miabot na. Gibuhat na sa mga tawo ngadto kaniya ang ilang gusto sumala sa nahisulat mahitungod kaniya. Apan nganong nahisulat man nga Ako nga Anak sa Tawo kinahanglan nga makasinati ug daghang mga pag-antos ug isalikway sa mga tawo?”

Giayo ni Jesus ang Bata nga Gigamhan sa Daotan nga Espiritu

(Mat. 17:14-21; Luc. 9:37-43)

14Sa pagbalik nila ni Jesus didto sa iyang mga tinun-an nga nabilin, nakita nila nga daghan ang mga tawo nga naglibot kanila. May pipila ka mga magtutudlo sa Kasugoan nga nakiglalis sa mga tinun-an ni Jesus. 15Pagkakita sa mga tawo kang Jesus natingala gayod sila, busa nanagan sila padulong kaniya aron abi-abihon siya. 16Nangutana si Jesus kanila, “Unsa may inyong gilalisan?” 17Mitubag ang usa sa mga tawo didto, “Magtutudlo, gidala ko dinhi kanimo ang akong anak nga lalaki kay gigamhan siya sa daotang espiritu ug dili na siya makasulti. 18Kon atakihon siya sa daotang espiritu matumba siya sa yuta, mobula ang iyang baba, ug mokagot ang iyang mga ngipon, pagkahuman motoskig siya. Gihangyo ko ang imong mga tinun-an nga hinginlan nila ang daotang espiritu apan dili sila makahimo.” 19Miingon si Jesus, “Kamo nga mga tawo niining panahona wala gayoy pagtuo. Hangtod kanus-a pa ba ang akong pagpailob kaninyo? Dad-a ninyo dinhi kanako ang bata.” 20Busa gidala nila ang bata didto kaniya. Pagkakita sa daotang espiritu kang Jesus, gipakurog niya ang bata ug natumba kini ug nagligid-ligid sa yuta nga nagabula ang baba. 21Gipangutana ni Jesus ang amahan sa bata, “Kanus-a pa ba siya naingon niini?” Mitubag ang amahan, “Sukad sa gamay pa siya. 22Kanunay siyang iitsa sa kalayo o sa tubig sa daotang espiritu aron siya mamatay. Apan kon may mahimo ka, kaloy-i ug tabangi intawon kami!” 23Miingon si Jesus kaniya, “Nganong miingon ka nga kon may mahimo ako? Ang tanan mahimo ko sa tawo nga motuo kanako.” 24Ug mitubag dayon ang amahan sa bata, “Nagatuo ako, apan kulang pa. Dugangi ang akong pagtuo.”

25Pagkakita ni Jesus nga nanugok na ang mga tawo padulong kanila, miingon siya sa daotan nga espiritu, “Ikaw nga espiritu nga maoy nagpaamang ug nagpabungol sa bata, mandoan ko ikaw sa paggawas ug ayaw na gayod pagbalik kaniya!” 26Misinggit ang daotan nga espiritu ug gipakurog niya pag-ayo ang bata ug unya migawas siya. Daw patay na ang bata, busa miingon ang kadaghanan, “Patay na siya!” 27Apan gigunitan ni Jesus ang kamot sa bata ug gipabangon, ug mitindog kini.

28Sa pagsulod ni Jesus sa balay nga ilang ginasak-an nangutana kaniya ang iyang mga tinun-an dihang sila na lang, “Nganong wala man kami makahingilin sa daotan nga espiritu diha sa bata?” 29Mitubag siya kanila, “Kadto nga matang sa daotan nga espiritu mahinginlan lang pinaagi sa pag-ampo.”

Gihisgotan Pag-usab ni Jesus ang Bahin sa Iyang Kamatayon

(Mat. 17:22-23; Luc. 9:43b-45)

30Mibiya sila niadto nga lugar ug miagi sa Galilea. Dili gusto si Jesus nga may masayod kon hain siya, 31aron makahigayon siya sa pagtudlo sa iyang mga tinun-an. Nagaingon siya kanila, “Ako nga Anak sa Tawo itugyan ngadto sa mga tawo nga mopatay kanako, apan human sa tulo ka adlaw mabanhaw ako.” 32Ang iyang mga tinun-an wala makasabot kon unsay iyang buot ipasabot. Apan nagpanuko sila nga mangutana kaniya.

Kinsa gayod ang Labaw sa Tanan?

(Mat. 18:1-5; Luc. 9:46-48)

33Miabot sila sa Capernaum. Sa dihang diha na sila sa balay, nangutana si Jesus kanila, “Unsay inyong gilalisan didto sa dalan samtang naglakaw kamo?” 34Apan naghilom lang sila tungod kay naglalis sila kon kinsa gayod kanila ang labaw sa tanan. 35Milingkod si Jesus ug gitawag niya ang dose ka apostoles. Ug miingon siya kanila, “Kon kinsa kaninyo ang gusto nga mahimong pangulo, kinahanglan nga magpaubos siya ug mahimong sulugoon sa tanan.” 36Unya mikuha siyag batang gamay ug gipaatubang niya kanila. Gisabak niya ang bata ug miingon kanila, 37“Si bisan kinsa nga tungod sa iyang pagsunod kanako modawat sa bata nga sama niini, nagadawat usab kanako. Ug ang modawat kanako nagadawat usab sa nagpadala kanako.”

Ang Dili Batok Kanato Dapig Kanato

(Luc. 9:49-50)

38Miingon si Juan kaniya, “Magtutudlo, nakakita kami ug usa ka tawo nga nanghingilin sa mga daotang espiritu ug ang imong ngalan ang iyang gigamit. Gipaundang namo siya tungod kay dili nato siya kauban.” 39Apan miingon si Jesus, “Pasagdi lang ninyo siya kay walay mohimog milagro pinaagi sa akong ngalan nga mosulti dayon ug daotan batok kanako. 40Si bisan kinsa nga dili batok kanato dapig kanato. 41Ang tinuod, si bisan kinsa nga muhatag kaninyog usa ka basong tubig tungod kay kamo iya ni Cristo, kana nga tawo makadawat gayod sa iyang ganti.”

Ang mga Pagsulay

(Mat. 18:6-9; Luc. 17:1-2)

42“Apan si bisan kinsa nga mahimong hinungdan sa pagbiya niining gagmayng kabataan sa ilang pagtuo kanako maayo pa nga higtan ang iyang liog ug galingan nga bato ug itambog siya sa dagat. 43-44Kon ang imong kamot mahimong hinungdan sa imong pagbiya kanako, putla kana! Mas maayo pa nga usa lang ang imong kamot apan may kinabuhi ka nga walay kataposan kaysa duha ang imong kamot apan mahiadto ka sa impiyerno. Ang kalayo didto dili gayod mapalong. 45-46Ug kon ang imong tiil mahimong hinungdan sa imong pagbiya kanako, putla kana! Mas maayo pa nga usa ra ang imong tiil apan may kinabuhi ka nga walay kataposan kaysa duha ang imong tiil apan itambog ka man lang sa impiyerno. 47Ug kon ang imong mata usab ang mahimong hinungdan sa imong pagbiya kanako, lugita kana! Mas maayo pa nga mosulod ka sa gingharian sa Dios nga usa ra ang imong mata kaysa duha ang imong mata apan itambog ka man lang sa impiyerno. 48Ang mga ulod didto walay kamatayon ug ang kalayo walay pagkapalong.”

49“Kay pagaasinan ang tanan pinaagi sa kalayo. 50Ang asin mapuslanon, apan kon ang asin mawad-an ug kaparat, wala nay mahimo pa aron molami kini pag-usab. Ug kon giunsa nga ang asin makatabang kanato, kinahanglan sama usab kamo sa asin nga makatabang, ug may maayong relasyon sa usag usa.”