The Message

Revelation 19

The Sound of Hallelujahs

11-3 I heard a sound like massed choirs in Heaven singing,

Hallelujah!
The salvation and glory and power are God’s—
    his judgments true, his judgments just.
He judged the great Whore
    who corrupted the earth with her lust.
He avenged on her the blood of his servants.

Then, more singing:

Hallelujah!
The smoke from her burning billows up
    to high Heaven forever and ever and ever.

The Twenty-four Elders and the Four Animals fell to their knees and worshiped God on his Throne, praising,

Amen! Yes! Hallelujah!

From the Throne came a shout, a command:

Praise our God, all you his servants,
All you who fear him, small and great!

6-8 Then I heard the sound of massed choirs, the sound of a mighty cataract, the sound of strong thunder:

Hallelujah!
The Master reigns,
    our God, the Sovereign-Strong!
Let us celebrate, let us rejoice,
    let us give him the glory!
The Marriage of the Lamb has come;
    his Wife has made herself ready.
She was given a bridal gown
    of bright and shining linen.
The linen is the righteousness of the saints.

The Angel said to me, “Write this: ‘Blessed are those invited to the Wedding Supper of the Lamb.’” He added, “These are the true words of God!”

10 I fell at his feet to worship him, but he wouldn’t let me. “Don’t do that,” he said. “I’m a servant just like you, and like your brothers and sisters who hold to the witness of Jesus. The witness of Jesus is the spirit of prophecy.”

A White Horse and Its Rider

11-16 Then I saw Heaven open wide—and oh! a white horse and its Rider. The Rider, named Faithful and True, judges and makes war in pure righteousness. His eyes are a blaze of fire, on his head many crowns. He has a Name inscribed that’s known only to himself. He is dressed in a robe soaked with blood, and he is addressed as “Word of God.” The armies of Heaven, mounted on white horses and dressed in dazzling white linen, follow him. A sharp sword comes out of his mouth so he can subdue the nations, then rule them with a rod of iron. He treads the winepress of the raging wrath of God, the Sovereign-Strong. On his robe and thigh is written, King of kings, Lord of lords.

17-18 I saw an Angel standing in the sun, shouting to all flying birds in Middle-Heaven, “Come to the Great Supper of God! Feast on the flesh of kings and captains and champions, horses and their riders. Eat your fill of them all—free and slave, small and great!”

19-21 I saw the Beast and, assembled with him, earth’s kings and their armies, ready to make war against the One on the horse and his army. The Beast was taken, and with him, his puppet, the False Prophet, who used signs to dazzle and deceive those who had taken the mark of the Beast and worshiped his image. They were thrown alive, those two, into Lake Fire and Brimstone. The rest were killed by the sword of the One on the horse, the sword that comes from his mouth. All the birds held a feast on their flesh.

Nueva Versión Internacional (Castilian)

Apocalipsis 19

¡Aleluya!

1Después de esto oí en el cielo un tremendo bullicio, como el de una inmensa multitud que exclamaba:

«¡Aleluya!
La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios,
    pues sus juicios son verdaderos y justos:
ha condenado a la famosa prostituta
    que con sus adulterios corrompía la tierra;
ha vindicado la sangre de los siervos de Dios derramada por ella».

Y volvieron a exclamar:

«¡Aleluya!
El humo de ella sube por los siglos de los siglos».

Entonces los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y dijeron:

«¡Amén, Aleluya!»

Y del trono salió una voz que decía:

«¡Alabad a nuestro Dios,
    todos sus siervos, grandes y pequeños,
    que con reverente temor le sirven!»

Después oí voces como el rumor de una inmensa multitud, como el estruendo de una catarata y como el retumbar de potentes truenos, que exclamaban:

«¡Aleluya!
Ya ha comenzado a reinar el Señor,
    nuestro Dios Todopoderoso.
¡Alegrémonos y regocijémonos
    y démosle gloria!
Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero.
    Su novia se ha preparado,
y se le ha concedido vestirse
    de lino fino, limpio y resplandeciente».

(El lino fino representa las acciones justas de los santos).

El ángel me dijo: «Escribe: “¡Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero!”» Y añadió: «Estas son las palabras verdaderas de Dios».

10 Me postré a sus pies para adorarle. Pero él me dijo: «¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y como tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús. ¡Adora solo a Dios! El testimonio de Jesús es el espíritu que inspira la profecía».

El jinete del caballo blanco

11 Luego vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero. Con justicia dicta sentencia y hace la guerra. 12 Sus ojos resplandecen como llamas de fuego, y muchas diademas ciñen su cabeza. Lleva escrito un nombre que nadie conoce sino solo él. 13 Está vestido de un manto teñido en sangre, y su nombre es «el Verbo de Dios». 14 Le siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. «Las gobernará con puño de hierro».[a] Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso. 16 En su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre:

Rey de reyes y Señor de señores.

17 Vi a un ángel que, parado sobre el sol, gritaba a todas las aves que vuelan en medio del cielo: «Venid, reuníos para la gran cena de Dios, 18 para que comáis carne de reyes, de jefes militares y de magnates; carne de caballos y de sus jinetes; carne de toda clase de gente, libres y esclavos, grandes y pequeños».

19 Entonces vi a la bestia y a los reyes de la tierra con sus ejércitos, reunidos para hacer guerra contra el jinete de aquel caballo y contra su ejército. 20 Pero la bestia fue capturada junto con el falso profeta. Este es el que hacía señales milagrosas en presencia de ella, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y adoraban su imagen. Los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego y azufre. 21 Los demás fueron exterminados por la espada que salía de la boca del que montaba a caballo, y todas las aves se hartaron de su carne.

Notas al pie

  1. 19:15 gobernará … hierro. Lit. pastoreará con cetro de hierro; Sal 2:9.