The Message

Revelation 1

11-2 A revealing of Jesus, the Messiah. God gave it to make plain to his servants what is about to happen. He published and delivered it by Angel to his servant John. And John told everything he saw: God’s Word— the witness of Jesus Christ!

How blessed the reader! How blessed the hearers and keepers of these oracle words, all the words written in this book!

Time is just about up.

His Eyes Pouring Fire-Blaze

4-7 I, John, am writing this to the seven churches in Asia province: All the best to you from The God Who Is, The God Who Was, and The God About to Arrive, and from the Seven Spirits assembled before his throne, and from Jesus Christ—Loyal Witness, Firstborn from the dead, Ruler of all earthly kings.

Glory and strength to Christ, who loves us,
    who blood-washed our sins from our lives,
Who made us a Kingdom, Priests for his Father,
    forever—and yes, he’s on his way!
Riding the clouds, he’ll be seen by every eye,
    those who mocked and killed him will see him,
People from all nations and all times
    will tear their clothes in lament.
    Oh, Yes.

The Master declares, “I’m A to Z. I’m The God Who Is, The God Who Was, and The God About to Arrive. I’m the Sovereign-Strong.”

9-17 I, John, with you all the way in the trial and the Kingdom and the passion of patience in Jesus, was on the island called Patmos because of God’s Word, the witness of Jesus. It was Sunday and I was in the Spirit, praying. I heard a loud voice behind me, trumpet-clear and piercing: “Write what you see into a book. Send it to the seven churches: to Ephesus, Smyrna, Pergamum, Thyatira, Sardis, Philadelphia, Laodicea.” I turned and saw the voice.

I saw a gold menorah
    with seven branches,
And in the center, the Son of Man,
    in a robe and gold breastplate,
    hair a blizzard of white,
Eyes pouring fire-blaze,
    both feet furnace-fired bronze,
His voice a cataract,
    right hand holding the Seven Stars,
His mouth a sharp-biting sword,
    his face a perigee sun.

I saw this and fainted dead at his feet. His right hand pulled me upright, his voice reassured me:

17-20 “Don’t fear: I am First, I am Last, I’m Alive. I died, but I came to life, and my life is now forever. See these keys in my hand? They open and lock Death’s doors, they open and lock Hell’s gates. Now write down everything you see: things that are, things about to be. The Seven Stars you saw in my right hand and the seven-branched gold menorah—do you want to know what’s behind them? The Seven Stars are the Angels of the seven churches; the menorah’s seven branches are the seven churches.”

Spanish, Castilian (La Nueva Biblia al Día)

Revelation 1

Prólogo

1Este es el libro de la revelación que Dios confió a Jesucristo para que mostrase a sus siervos las cosas que pronto han de acontecer. Jesucristo envió su ángel a su siervo Juan, para dársela a conocer, 2y Juan ha testificado de la palabra de Dios, del testimonio de Jesucristo y de todas las cosas que vio y oyó. 3Bendito el que lee esta profecía y benditos los que la escuchan y la guardan, porque la hora de su cumplimiento ya está cerca.

Saludos y doxología

4Juan, a las siete iglesias de la provincia de Asia.

Que sobre vosotros, hermanos míos, repose la gracia y la paz de Dios, el que es y era y ha de venir, de los siete espíritus que están delante de su trono, 5y de Jesucristo, el fiel testigo de la verdad. Él ha sido el primero en levantarse de los muertos para no volver a morir, y su soberanía se extiende sobre todos los reyes de la tierra. Movido por su amor infinito lavó con su sangre nuestros pecados, 6para hacer de nosotros un reino y sacerdotes para Dios, su Padre. ¡A él sea la gloria y el imperio por toda la eternidad! Amén.

7Mirad, él viene entre las nubes, ante los ojos de todos. Le verán incluso aquellos que le traspasaron. Todas las naciones se lamentarán por él. ¡Sí, amén!

8—Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin de todas las cosas —dice Dios el Señor, el Todopoderoso, el que es y era y ha de venir.

Alguien semejante “al Hijo del hombre

9Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en los sufrimientos, en el reino de Dios y en la paciente espera de Jesucristo, me encontraba en la isla de Patmos, desterrado por predicar la palabra de Dios y testificar de Jesucristo.

10Un domingo, estando yo en comunión con el Espíritu, oí detrás de mí una voz, vibrante como un toque de trompeta, 11que me decía:

—Escribe en un libro las cosas que vas a ver, y envíalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

12Me volví para ver de quién era aquella voz que me hablaba, y vi siete lámparas de oro. 13En medio de las lámparas, vestido con una túnica ceñida a la altura del pecho por un cinturón de oro, había uno semejante a un ser humano. 14Tenía la cabeza cubierta de pelo blanco, como la lana blanca, como la nieve; sus ojos eran penetrantes como llamas de fuego; 15los pies le refulgían como hechos de bronce bruñido, y su voz retumbaba como las olas cuando rompen contra el acantilado. 16Con la mano derecha sostenía siete estrellas, de la boca le salía una espada aguda de doble filo y el rostro le brillaba con el fulgor del sol cuando está en toda su fuerza.

17Al verle, caí como muerto a sus pies; pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo:

—¡No temas! Yo soy el primero y el último, 18y vivo, aunque estuve muerto. Vivo por toda la eternidad, y tengo en mi poder las llaves del infierno y de la muerte. 19Escribe las cosas que has visto, las que ahora están sucediendo y las que sucederán después, en el futuro. 20El significado de las siete estrellas que tengo en mi mano derecha, y de las siete lámparas de oro es este: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y las siete lámparas son las siete iglesias.