The Message

Numbers 5

Some Camp Rules

11-3 God spoke to Moses: “Command the People of Israel to ban from the camp anyone who has an infectious skin disease, anyone who has a discharge, and anyone who is ritually unclean from contact with a dead body. Ban male and female alike; send them outside the camp so that they won’t defile their camp, the place I live among them.”

The People of Israel did this, banning them from the camp. They did exactly what God had commanded through Moses.

5-10 God spoke to Moses: “Tell the People of Israel, When a man or woman commits any sin, the person has broken trust with God, is guilty, and must confess the sin. Full compensation plus twenty percent must be made to whoever was wronged. If the wronged person has no close relative who can receive the compensation, the compensation belongs to God and must be given to the priest, along with the ram by which atonement is made. All the sacred offerings that the People of Israel bring to a priest belong to the priest. Each person’s sacred offerings are his own, but what one gives to the priest stays with the priest.”

11-15 God spoke to Moses: “Tell the People of Israel, Say a man’s wife goes off and has an affair, is unfaithful to him by sleeping with another man, but her husband knows nothing about it even though she has defiled herself. And then, even though there was no witness and she wasn’t caught in the act, feelings of jealousy come over the husband and he suspects that his wife is impure. Even if she is innocent and his jealousy and suspicions are groundless, he is to take his wife to the priest. He must also take an offering of two quarts of barley flour for her. He is to pour no oil on it or mix incense with it because it is a Grain-Offering for jealousy, a Grain-Offering for bringing the guilt out into the open.

16-22 “The priest then is to take her and have her stand in the presence of God. He is to take some holy water in a pottery jar and put some dust from the floor of The Dwelling in the water. After the priest has her stand in the presence of God he is to uncover her hair and place the exposure-offering in her hands, the Grain-Offering for jealousy, while he holds the bitter water that delivers a curse. Then the priest will put the woman under oath and say, ‘If no man has slept with you and you have not had an adulterous affair and become impure while married to your husband, may this bitter water that delivers a curse not harm you. But if you have had an affair while married to your husband and have defiled yourself by sleeping with a man other than your husband’—here the priest puts the woman under this curse—‘may God cause your people to curse and revile you when he makes your womb shrivel and your belly swell. Let this water that delivers a curse enter your body so that your belly swells and your womb shrivels.’

“Then the woman shall say, ‘Amen. Amen.’

23-28 “The priest is to write these curses on a scroll and then wash the words off into the bitter water. He then is to give the woman the bitter water that delivers a curse. This water will enter her body and cause acute pain. The priest then is to take from her hands a handful of the Grain-Offering for jealousy, wave it before God, and bring it to the Altar. The priest then is to take a handful of the Grain-Offering, using it as an exposure-offering, and burn it on the Altar; after this he is to make her drink the water. If she has defiled herself in being unfaithful to her husband, when she drinks the water that delivers a curse, it will enter her body and cause acute pain; her belly will swell and her womb shrivel. She will be cursed among her people. But if she has not defiled herself and is innocent of impurity, her name will be cleared and she will be able to have children.

29-31 “This is the law of jealousy in a case where a woman goes off and has an affair and defiles herself while married to her husband, or a husband is tormented with feelings of jealousy because he suspects his wife. The priest is to have her stand in the presence of God and go through this entire procedure with her. The husband will be cleared of wrong, but the woman will pay for her wrong.”

Nueva Versión Internacional (Castilian)

Números 5

La pureza del campamento

1El Señor le dijo a Moisés: «Ordénales a los israelitas que expulsen del campamento a cualquiera que tenga una infección en la piel,[a] o padezca de flujo venéreo, o haya quedado ritualmente impuro por haber tocado un cadáver. Ya sea que se trate de hombres o de mujeres, los expulsarás del campamento para que no contaminen el lugar donde habito en medio de mi pueblo». Y los israelitas los expulsaron del campamento, tal como el Señor se lo había mandado a Moisés.

Restitución por daños

El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: «El hombre o la mujer que peque contra su prójimo traiciona al Señor y tendrá que responder por ello. Deberá confesar su pecado y pagarle a la persona perjudicada una compensación por el daño causado, con un recargo del veinte por ciento. Pero, si la persona perjudicada no tiene ningún pariente, la compensación será para el Señor y se la entregará al sacerdote, junto con el carnero para expiación del culpable. Toda contribución que los israelitas consagren para dársela al sacerdote será del sacerdote. 10 Lo que cada uno consagra es suyo, pero lo que se da al sacerdote es del sacerdote».

Ley sobre los celos

11 El Señor le ordenó a Moisés 12 que les dijera a los israelitas: «Supongamos que una mujer se desvía del buen camino y le es infiel a su esposo 13 acostándose con otro; supongamos también que el asunto se mantiene oculto, ya que ella se mancilló en secreto, y no hubo testigos ni fue sorprendida en el acto. 14 Si al esposo le da un ataque de celos y sospecha que ella está mancillada, o le da un ataque de celos y sospecha de ella, aunque no esté mancillada, 15 entonces la llevará ante el sacerdote y ofrecerá por ella dos kilos[b] de harina de cebada. No derramará aceite sobre la ofrenda ni le pondrá incienso, puesto que se trata de una ofrenda por causa de celos, una ofrenda memorial de cereal para señalar un pecado.

16 »El sacerdote llevará a la mujer ante el Señor, 17 pondrá agua pura en un recipiente de barro, y le echará un poco de tierra del suelo del santuario. 18 Luego llevará a la mujer ante el Señor, le soltará el cabello y pondrá en sus manos la ofrenda memorial por los celos, mientras él sostiene la vasija con las aguas amargas de la maldición. 19 Entonces el sacerdote pondrá a la mujer bajo juramento, y le dirá: “Si estando bajo la potestad de tu esposo no te has acostado con otro hombre, ni te has desviado hacia la impureza, estas aguas amargas de la maldición no te dañarán. 20 Pero, si estando bajo la potestad de tu esposo te has desviado, mancillándote y acostándote con otro hombre 21 —aquí el sacerdote pondrá a la mujer bajo el juramento del voto de maldición—, que el Señor haga recaer sobre ti la maldición y el juramento en medio de tu pueblo, que te haga estéril, y que el vientre se te hinche. 22 Cuando estas aguas de la maldición entren en tu cuerpo, que te hinchen el vientre y te hagan estéril”. Y la mujer responderá: “¡Amén! ¡Que así sea!”

23 »El sacerdote escribirá estas maldiciones en un documento, que lavará con las aguas amargas. 24 Después hará que la mujer se beba las aguas amargas de la maldición, que entrarán en ella para causarle amargura.

25 »El sacerdote recibirá de ella la ofrenda por los celos. Procederá a mecer ante el Señor la ofrenda de cereal, la cual presentará sobre el altar; 26 tomará de la ofrenda un puñado de cereal como memorial, y lo quemará en el altar. Después hará que la mujer se beba las aguas. 27 Cuando ella se haya bebido las aguas de la maldición, y estas entren en ella para causarle amargura, si le fue infiel a su esposo y se mancilló, se le hinchará el vientre y quedará estéril. Así esa mujer caerá bajo maldición en medio de su pueblo. 28 Pero, si no se mancilló, sino que se mantuvo pura, entonces no sufrirá daño alguno y será fértil.

29 »Esta es la ley en cuanto a los celos, cuando se dé el caso de que una mujer, estando bajo la potestad de su esposo, se desvíe del buen camino y se mancille a sí misma, 30 o cuando al esposo le dé un ataque de celos y sospeche de su esposa. El sacerdote llevará a la mujer a la presencia del Señor y le aplicará esta ley al pie de la letra. 31 El esposo quedará exento de culpa, pero la mujer sufrirá las consecuencias de su pecado».

Notas al pie

  1. 5:2 una infección en la piel. Tradicionalmente lepra.
  2. 5:15 dos kilos. Lit. una décima de efa.