The Message

Deuteronomy 30

11-5 Here’s what will happen. While you’re out among the nations where God has dispersed you and the blessings and curses come in just the way I have set them before you, and you and your children take them seriously and come back to God, your God, and obey him with your whole heart and soul according to everything that I command you today, God, your God, will restore everything you lost; he’ll have compassion on you; he’ll come back and pick up the pieces from all the places where you were scattered. No matter how far away you end up, God, your God, will get you out of there and bring you back to the land your ancestors once possessed. It will be yours again. He will give you a good life and make you more numerous than your ancestors.

6-7 God, your God, will cut away the thick calluses on your heart and your children’s hearts, freeing you to love God, your God, with your whole heart and soul and live, really live. God, your God, will put all these curses on your enemies who hated you and were out to get you.

8-9 And you will make a new start, listening obediently to God, keeping all his commandments that I’m commanding you today. God, your God, will outdo himself in making things go well for you: you’ll have babies, get calves, grow crops, and enjoy an all-around good life. Yes, God will start enjoying you again, making things go well for you just as he enjoyed doing it for your ancestors.

10 But only if you listen obediently to God, your God, and keep the commandments and regulations written in this Book of Revelation. Nothing halfhearted here; you must return to God, your God, totally, heart and soul, holding nothing back.

11-14 This commandment that I’m commanding you today isn’t too much for you, it’s not out of your reach. It’s not on a high mountain—you don’t have to get mountaineers to climb the peak and bring it down to your level and explain it before you can live it. And it’s not across the ocean—you don’t have to send sailors out to get it, bring it back, and then explain it before you can live it. No. The word is right here and now—as near as the tongue in your mouth, as near as the heart in your chest. Just do it!

15 Look at what I’ve done for you today: I’ve placed in front of you
    Life and Good
    Death and Evil.

16 And I command you today: Love God, your God. Walk in his ways. Keep his commandments, regulations, and rules so that you will live, really live, live exuberantly, blessed by God, your God, in the land you are about to enter and possess.

17-18 But I warn you: If you have a change of heart, refuse to listen obediently, and willfully go off to serve and worship other gods, you will most certainly die. You won’t last long in the land that you are crossing the Jordan to enter and possess.

19-20 I call Heaven and Earth to witness against you today: I place before you Life and Death, Blessing and Curse. Choose life so that you and your children will live. And love God, your God, listening obediently to him, firmly embracing him. Oh yes, he is life itself, a long life settled on the soil that God, your God, promised to give your ancestors, Abraham, Isaac, and Jacob.

Nueva Versión Internacional (Castilian)

Deuteronomio 30

Bendición a causa del arrepentimiento

1»Cuando recibas todas estas bendiciones o sufras estas maldiciones de las que te he hablado, y las recuerdes en cualquier nación por donde el Señor tu Dios te haya dispersado; y cuando tú y tus hijos os volváis al Señor tu Dios y le obedezcáis con todo el corazón y con toda el alma, tal como hoy te lo ordeno, entonces el Señor tu Dios restaurará tu buena fortuna[a] y se compadecerá de ti. ¡Volverá a reunirte de todas las naciones por donde te haya dispersado! Aunque te encuentres desterrado en el lugar más distante de la tierra, desde allí el Señor tu Dios te traerá de vuelta, y volverá a reunirte. Te hará volver a la tierra que perteneció a tus antepasados, y tomarás posesión de ella. Te hará prosperar, y tendrás más descendientes que los que tuvieron tus antepasados. El Señor tu Dios quitará lo pagano que haya en tu corazón[b] y en el de tus descendientes, para que lo ames con todo tu corazón y con toda tu alma, y así tengas vida. Además, el Señor tu Dios hará que todas estas maldiciones caigan sobre tus enemigos, los cuales te odian y persiguen. Y tú volverás a obedecer al Señor y a cumplir todos sus mandamientos, tal como hoy te lo ordeno. Entonces el Señor tu Dios te bendecirá con mucha prosperidad en todo el trabajo de tus manos y en el fruto de tu vientre, en las crías de tu ganado y en las cosechas de tus campos. El Señor se complacerá de nuevo en tu bienestar, así como se deleitó en la prosperidad de tus antepasados, 10 siempre y cuando obedezcas al Señor tu Dios y cumplas sus mandamientos y preceptos, escritos en este libro de la ley, y te vuelvas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.

Elección entre la vida y la muerte

11 »Este mandamiento que hoy te ordeno obedecer no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance. 12 No está arriba en el cielo, para que preguntes: “¿Quién subirá al cielo por nosotros, para que nos lo traiga, y así podamos escucharlo y obedecerlo?” 13 Tampoco está más allá del océano, para que preguntes: “¿Quién cruzará por nosotros hasta el otro lado del océano, para que nos lo traiga, y así podamos escucharlo y obedecerlo?” 14 ¡No! La palabra está muy cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón, para que la obedezcas.

15 »Hoy te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. 16 Hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios, que andes en sus caminos, y que cumplas sus mandamientos, preceptos y leyes. Así vivirás y te multiplicarás, y el Señor tu Dios te bendecirá en la tierra de la que vas a tomar posesión.

17 »Pero, si tu corazón se rebela y no obedeces, sino que te desvías para adorar y servir a otros dioses, 18 te advierto hoy que serás destruido sin remedio. No vivirás mucho tiempo en el territorio que vas a poseer después de cruzar el Jordán.

19 »Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que viváis tú y tus descendientes. 20 Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».

Notas al pie

  1. 30:3 restaurará tu buena fortuna. Alt. te hará volver del destierro.
  2. 30:6 quitará lo pagano que haya en tu corazón. Lit. circuncidará tu corazón.