The Message

Deuteronomy 27

11-3 Moses commanded the leaders of Israel and charged the people: Keep every commandment that I command you today. On the day you cross the Jordan into the land that God, your God, is giving you, erect large stones and coat them with plaster. As soon as you cross over the river, write on the stones all the words of this Revelation so that you’ll enter the land that God, your God, is giving you, that land flowing with milk and honey that God, the God-of-Your-Fathers, promised you.

4-7 So when you’ve crossed the Jordan, erect these stones on Mount Ebal. Then coat them with plaster. Build an Altar of stones for God, your God, there on the mountain. Don’t use an iron tool on the stones; build the Altar to God, your God, with uncut stones and offer your Whole-Burnt-Offerings on it to God, your God. When you sacrifice your Peace-Offerings you will also eat them there, rejoicing in the Presence of God, your God.

Write all the words of this Revelation on the stones. Incise them sharply.

9-10 Moses and the Levitical priests addressed all Israel: Quiet. Listen obediently, Israel. This very day you have become the people of God, your God. Listen to the Voice of God, your God. Keep his commandments and regulations that I’m commanding you today.

11-13 That day Moses commanded: After you’ve crossed the Jordan, these tribes will stand on Mount Gerizim to bless the people: Simeon, Levi, Judah, Issachar, Joseph, and Benjamin. And these will stand on Mount Ebal for the curse: Reuben, Gad, Asher, Zebulun, Dan, and Naphtali.

14-26 The Levites, acting as spokesmen and speaking loudly, will address Israel:

God’s curse on anyone who carves or casts a god-image—an abomination to God made by a craftsman—and sets it up in secret.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who demeans a parent.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who moves his neighbor’s boundary marker.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who misdirects a blind man on the road.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who interferes with justice due the foreigner, orphan, or widow.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who has sex with his father’s wife; he has violated the woman who belongs to his father.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who has sex with an animal.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who has sex with his sister, the daughter of his father or mother.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who has sex with his mother-in-law.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who kills his neighbor in secret.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on anyone who takes a bribe to kill an innocent person.
    All respond: Yes. Absolutely.
God’s curse on whoever does not give substance to the words of this Revelation by living them.
    All respond: Yes. Absolutely.

Nueva Versión Internacional (Castilian)

Deuteronomio 27

El altar sobre el monte Ebal

1Moisés y los ancianos de Israel le dieron al pueblo esta orden: «Cumple todos estos mandamientos que hoy te entrego. Después de cruzar el Jordán y de entrar en la tierra que el Señor tu Dios te da, levantarás unas piedras grandes, las revocarás con cal, y escribirás sobre ellas todas las palabras de esta ley. Esto lo harás después de cruzar el Jordán y de entrar en la tierra que el Señor tu Dios te da, tierra donde abundan la leche y la miel, tal como el Señor tu Dios se lo prometió a tus antepasados. Cuando hayas cruzado el Jordán, colocarás esas piedras sobre el monte Ebal y las revocarás con cal, tal como te lo ordeno hoy. Edificarás allí un altar de piedra en honor al Señor tu Dios, pero no con piedras labradas con instrumentos de hierro, sino con piedras enteras, porque el altar del Señor deberá construirse con piedras del campo. Quemarás sobre él ofrendas al Señor tu Dios; ofrecerás allí sacrificios de comunión, y los comerás y te regocijarás en la presencia del Señor tu Dios. Sobre las piedras de ese altar escribirás claramente todas las palabras de esta ley».

Maldiciones desde el monte Ebal

Entonces Moisés y los sacerdotes levitas dijeron a todo Israel: «¡Guarda silencio, Israel, y escucha! Hoy te has convertido en el pueblo del Señor tu Dios. 10 Obedece al Señor tu Dios y cumple los mandamientos y preceptos que hoy te mando».

11 Ese mismo día Moisés le ordenó al pueblo:

12 «Cuando hayáis cruzado el Jordán, las siguientes tribus estarán sobre el monte Guerizín para bendecir al pueblo: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín.

13 »Sobre el monte Ebal estarán estas otras, para pronunciar las maldiciones: Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.

14 »Los levitas tomarán la palabra, y en voz alta le dirán a todo el pueblo de Israel:

15 “Maldito sea quien haga un ídolo, ya sea tallado en madera o fundido en metal, y lo ponga en un lugar secreto. Es creación de las manos de un artífice, y por lo tanto es detestable al Señor”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

16 “Maldito sea quien deshonre a su padre o a su madre”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

17 “Maldito sea quien altere los límites de la propiedad de su prójimo”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

18 “Maldito sea quien desvíe de su camino a un ciego”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

19 “Maldito sea quien viole los derechos del extranjero, del huérfano o de la viuda”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

20 “Maldito sea quien se acueste con la mujer de su padre, pues con tal acción deshonra el lecho de su padre”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

21 “Maldito sea quien tenga relaciones sexuales con un animal”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

22 “Maldito sea quien se acueste con su hermana, hija de su padre o de su madre”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

23 “Maldito sea quien se acueste con su suegra”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

24 “Maldito sea quien mate a traición a su prójimo”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

25 “Maldito sea quien acepte soborno para matar al inocente”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”

26 “Maldito sea quien no practique fielmente las palabras de esta ley”.

Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”