The Message

1 Corinthians 1

11-2 I, Paul, have been called and sent by Jesus, the Messiah, according to God’s plan, along with my friend Sosthenes. I send this letter to you in God’s church at Corinth, believers cleaned up by Jesus and set apart for a God-filled life. I include in my greeting all who call out to Jesus, wherever they live. He’s their Master as well as ours!

May all the gifts and benefits that come from God our Father, and the Master, Jesus Christ, be yours.

4-6 Every time I think of you—and I think of you often!—I thank God for your lives of free and open access to God, given by Jesus. There’s no end to what has happened in you—it’s beyond speech, beyond knowledge. The evidence of Christ has been clearly verified in your lives.

7-9 Just think—you don’t need a thing, you’ve got it all! All God’s gifts are right in front of you as you wait expectantly for our Master Jesus to arrive on the scene for the Finale. And not only that, but God himself is right alongside to keep you steady and on track until things are all wrapped up by Jesus. God, who got you started in this spiritual adventure, shares with us the life of his Son and our Master Jesus. He will never give up on you. Never forget that.

The Cross: The Irony of God’s Wisdom

10 I have a serious concern to bring up with you, my friends, using the authority of Jesus, our Master. I’ll put it as urgently as I can: You must get along with each other. You must learn to be considerate of one another, cultivating a life in common.

11-12 I bring this up because some from Chloe’s family brought a most disturbing report to my attention—that you’re fighting among yourselves! I’ll tell you exactly what I was told: You’re all picking sides, going around saying, “I’m on Paul’s side,” or “I’m for Apollos,” or “Peter is my man,” or “I’m in the Messiah group.”

13-16 I ask you, “Has the Messiah been chopped up in little pieces so we can each have a relic all our own? Was Paul crucified for you? Was a single one of you baptized in Paul’s name?” I was not involved with any of your baptisms—except for Crispus and Gaius—and on getting this report, I’m sure glad I wasn’t. At least no one can go around saying he was baptized in my name. (Come to think of it, I also baptized Stephanas’s family, but as far as I can recall, that’s it.)

17 God didn’t send me out to collect a following for myself, but to preach the Message of what he has done, collecting a following for him. And he didn’t send me to do it with a lot of fancy rhetoric of my own, lest the powerful action at the center—Christ on the Cross—be trivialized into mere words.

18-21 The Message that points to Christ on the Cross seems like sheer silliness to those hellbent on destruction, but for those on the way of salvation it makes perfect sense. This is the way God works, and most powerfully as it turns out. It’s written,

I’ll turn conventional wisdom on its head,
I’ll expose so-called experts as crackpots.

So where can you find someone truly wise, truly educated, truly intelligent in this day and age? Hasn’t God exposed it all as pretentious nonsense? Since the world in all its fancy wisdom never had a clue when it came to knowing God, God in his wisdom took delight in using what the world considered dumb—preaching, of all things!—to bring those who trust him into the way of salvation.

22-25 While Jews clamor for miraculous demonstrations and Greeks go in for philosophical wisdom, we go right on proclaiming Christ, the Crucified. Jews treat this like an anti-miracle—and Greeks pass it off as absurd. But to us who are personally called by God himself—both Jews and Greeks—Christ is God’s ultimate miracle and wisdom all wrapped up in one. Human wisdom is so tinny, so impotent, next to the seeming absurdity of God. Human strength can’t begin to compete with God’s “weakness.”

26-31 Take a good look, friends, at who you were when you got called into this life. I don’t see many of “the brightest and the best” among you, not many influential, not many from high-society families. Isn’t it obvious that God deliberately chose men and women that the culture overlooks and exploits and abuses, chose these “nobodies” to expose the hollow pretensions of the “somebodies”? That makes it quite clear that none of you can get by with blowing your own horn before God. Everything that we have—right thinking and right living, a clean slate and a fresh start—comes from God by way of Jesus Christ. That’s why we have the saying, “If you’re going to blow a horn, blow a trumpet for God.”

Spanish, Castilian (La Nueva Biblia al Día)

1 Corinthians 1

1Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, “ 2a la iglesia de Dios que está en la ciudad de Corinto, a los que en Cristo Jesús son santificados y convocados a formar parte del pueblo de Dios juntamente con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. 3Que la gracia y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo sea con vosotros.

Acción de gracias

4Siempre doy gracias a Dios por vosotros, por el favor de Dios que os ha sido concedido mediante Cristo Jesús, 5por quien vuestra vida ha sido enriquecida con toda clase de dones, tanto con la palabra como con un conocimiento cabal de la verdad. 6Todo cuanto yo os testifiqué acerca de Cristo se ha hecho realidad en vosotros, 7de tal forma que ahora no carecéis de nada en ninguno de los dones espirituales que habéis recibido mientras esperáis la manifestación del mismo Señor nuestro Jesucristo. 8Él os mantendrá firmes hasta el fin, para que nadie pueda culparos de nada a su regreso. 9Dios, cuya fidelidad es inalterable, os llamó a participar de la relación personal con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Divisiones en la iglesia

10Pero, amados hermanos, os suplico en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que seáis unánimes en vuestras manifestaciones y que no haya divisiones entre vosotros, sino una perfecta armonía de pensamiento y parecer. 11Os digo esto, hermanos míos, porque los de la familia de Cloé me han informado de las agrias discusiones que entabláis unos con otros, 12pues hay ahí algunos que dicen: “Yo soy de Pablo”, y otros responden que son de Apolos, o de Pedro, o de Cristo. 13¿Acaso Cristo está dividido? ¿O yo, Pablo, fui crucificado en favor vuestro? ¿O fue bautizado en nombre de Pablo alguno de vosotros?

14¡Gracias a Dios que entre vosotros no bauticé a nadie, excepto a Crispo y a Gayo! 15Así es que nadie puede decir que fue bautizado en mi nombre. 16¡Ah, sí!, también bauticé a la familia de Estéfanas, pero creo que a nadie más; 17porque Cristo no me envió a bautizar sino a predicar el evangelio, y esto no con palabras altisonantes, para no ocultar con ellas el poderoso mensaje de la cruz de Cristo.

Cristo, sabiduría y “poder de Dios

18Sé muy bien que para quienes andan perdidos es una pura insensatez decirles que Cristo murió por salvarlos. Pero para quienes estamos en camino de salvación es poder de Dios. 19Así está escrito:

“Destruiré la sabiduría

de los sabios

y daré de lado el

entendimiento de los


20Porque ¿qué es de los sabios? ¿Qué de los eruditos? ¿Qué de los que en estos tiempos todo lo discuten? Es como si Dios hubiera trastornado la sabiduría de nuestro mundo y la hubiera convertido en insensatez, 21ya que esta sabiduría no dio a los hombres la posibilidad de conocer a Dios; por lo cual Dios mismo, con su propia sabiduría, decidió salvar a los creyentes mediante la predicación de un mensaje que el mundo tacha de locura. 22Porque sucede que los judíos piden señales que confirmen lo que se les anuncia, y los griegos buscan la sabiduría a través de la filosofía. 23Así, cuando nosotros predicamos que Cristo murió en la cruz para salvarnos, los judíos se sienten perturbados, y los griegos dicen que estamos locos. 24Sin embargo, para los que son llamados a la fe, tanto si se trata de judíos como de griegos, Cristo es la personificación del gran poder y la sabiduría de Dios. 25Porque lo que algunos califican de insensatez en Dios, es más sabio que toda la sabiduría humana junta; y lo que algunos califican de debilidad en Dios, es más fuerte que toda la fuerza humana reunida.

26Daos cuenta, hermanos, de que entre vosotros no hay muchos sabios, poderosos o aristócratas. 27Muy al contrario, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por locos, para avergonzar a los sabios; y ha escogido a los que el mundo tiene por débiles, para avergonzar a los poderosos. 28Y ha escogido a los que en el mundo están peor considerados, a los despreciados y a los que nada significan, para que superen en importancia a los que el mundo considera grandes, 29de tal manera que nadie pueda jactarse de sí mismo en la presencia del Señor.

30Por eso, porque Dios así lo ha querido, vosotros estáis unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha constituido para nosotros en sabiduría, justificación, santificación y redención. 31Con esto se cumple la Escritura que dice: “El que quiera gloriarse, que sólo se gloríe de ser en el Señor”.