The Message

1 Chronicles 28

David’s Valedictory Address

1David called together all the leaders of Israel—tribal administrators, heads of various governmental operations, military commanders and captains, stewards in charge of the property and livestock belonging to the king and his sons—everyone who held responsible positions in the kingdom.

2-7 King David stood tall and spoke: “Listen to me, my people: I fully intended to build a permanent structure for the Chest of the Covenant of God, God’s footstool. But when I got ready to build it, God said to me, ‘You may not build a house to honor me—you’ve done too much fighting—killed too many people.’ God chose me out of my family to be king over Israel forever. First he chose Judah as the lead tribe, then he narrowed it down to my family, and finally he picked me from my father’s sons, pleased to make me the king over all Israel. And then from all my sons—and God gave me many!—he chose my son Solomon to sit on the throne of God’s rule over Israel. He went on to say, ‘Your son Solomon will build my house and my courts: I have chosen him to be my royal adopted son; and I will be to him a father. I will guarantee that his kingdom will last if he continues to be as strong-minded in doing what I command and carrying out my decisions as he is doing now.’

“And now, in this public place, all Israel looking on and God listening in, as God’s people, obey and study every last one of the commandments of your God so that you can make the most of living in this good land and pass it on intact to your children, insuring a good future.

9-10 “And you, Solomon my son, get to know well your father’s God; serve him with a whole heart and eager mind, for God examines every heart and sees through every motive. If you seek him, he’ll make sure you find him, but if you abandon him, he’ll leave you for good. Look sharp now! God has chosen you to build his holy house. Be brave, determined! And do it!”

11-19 Then David presented his son Solomon with the plans for The Temple complex: porch, storerooms, meeting rooms, and the place for atoning sacrifice. He turned over the plans for everything that God’s Spirit had brought to his mind: the design of the courtyards, the arrangements of rooms, and the closets for storing all the holy things. He gave him his plan for organizing the Levites and priests in their work of leading and ordering worship in the house of God, and for caring for the liturgical furnishings. He provided exact specifications for how much gold and silver was needed for each article used in the services of worship: the gold and silver Lampstands and lamps, the gold tables for consecrated bread, the silver tables, the gold forks, the bowls and the jars, and the Incense Altar. And he gave him the plan for sculpting the cherubs with their wings outstretched over the Chest of the Covenant of God—the cherubim throne. “Here are the blueprints for the whole project as God gave me to understand it,” David said.

20-21 David continued to address Solomon: “Take charge! Take heart! Don’t be anxious or get discouraged. God, my God, is with you in this; he won’t walk off and leave you in the lurch. He’s at your side until every last detail is completed for conducting the worship of God. You have all the priests and Levites standing ready to pitch in, and skillful craftsmen and artisans of every kind ready to go to work. Both leaders and people are ready. Just say the word.”

Nueva Versión Internacional (Castilian)

1 Crónicas 28

Instrucciones para la construcción del templo

1David reunió en Jerusalén a todos los jefes de Israel, es decir, a los jefes de las tribus, los jefes de las divisiones que por turno servían al rey, los jefes de mil y de cien soldados, los administradores de los bienes, del ganado y de los príncipes, los eunucos del palacio, los guerreros, y todos los valientes.

Puesto de pie, el rey David dijo: «Hermanos de mi pueblo, escuchadme. Yo tenía el propósito de construir un templo para que en él reposara el arca del pacto del Señor nuestro Dios y sirviera como estrado de sus pies. Ya tenía todo listo para construirlo cuando Dios me dijo: “Tú no me construirás ningún templo, porque eres hombre de guerra y has derramado sangre”.

»Sin embargo, el Señor, Dios de Israel, me escogió de entre mi familia para ponerme por rey de Israel para siempre. En efecto, él escogió a Judá como la tribu gobernante; de esta tribu escogió a mi familia, y de entre mis hermanos me escogió a mí, para ponerme por rey de Israel. De entre los muchos hijos que el Señor me ha dado, escogió a mi hijo Salomón para que se sentara en el trono real del Señor y gobernara a Israel. Dios me dijo: “Será tu hijo Salomón el que construya mi templo y mis atrios, pues lo he escogido como hijo, y seré para él como un padre. Y, si persevera en cumplir mis leyes y mis normas, como lo hace hoy, entonces afirmaré su reino para siempre”.

»En presencia de Dios que nos escucha, y de todo Israel, que es la congregación del Señor, hoy os encarezco que obedezcáis cumplidamente todos los mandamientos del Señor vuestro Dios. Así poseeréis esta hermosa tierra y se la dejaréis en herencia perpetua a vuestros hijos.

»Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele de todo corazón y con buena disposición, pues el Señor escudriña todo corazón y discierne todo pensamiento. Si lo buscas, te permitirá que lo encuentres; si lo abandonas, te rechazará para siempre. 10 Ten presente que el Señor te ha escogido para que le edifiques un templo como santuario suyo. Así que ¡anímate y pon manos a la obra!»

11 Luego David le entregó a Salomón el diseño del pórtico del templo, de sus edificios, de los almacenes, de las habitaciones superiores, de los cuartos interiores y del lugar del propiciatorio. 12 También le entregó el diseño de todo lo que había planeado para los atrios del templo del Señor, para los cuartos de alrededor, para los tesoros del templo de Dios y para los depósitos de las ofrendas sagradas. 13 Así mismo, le dio instrucciones en cuanto a la labor de los sacerdotes y levitas, y de todos los servicios del templo del Señor y de todos los utensilios sagrados que se usarían en el servicio del templo. 14 Además, le entregó abundante oro y plata para todos los utensilios de oro y de plata que se debían usar en cada uno de los servicios en el templo. 15 También le pesó el oro y la plata para cada uno de los candelabros y sus lámparas, tanto los de oro como los de plata, según el uso de cada candelabro. 16 De igual manera, le pesó el oro y la plata para cada una de las mesas del pan consagrado, tanto las de oro como las de plata. 17 Le hizo entrega del oro puro para los tenedores, los tazones y las jarras. Le pesó oro y plata suficiente para cada una de las copas de oro y de plata. 18 Para el altar del incienso le entregó una cantidad suficiente de oro refinado. También le dio el diseño de la carroza y de los querubines que cubren con sus alas extendidas el arca del pacto del Señor.

19 «Todo esto —dijo David— ha sido escrito por revelación del Señor, para darme a conocer el diseño de las obras».

20 Además, David le dijo a su hijo Salomón: «¡Sé fuerte y valiente, y pon manos a la obra! No tengas miedo ni te desanimes, porque Dios el Señor, mi Dios, estará contigo. No te dejará ni te abandonará hasta que hayas terminado toda la obra del templo del Señor. 21 Aquí tienes la organización de los sacerdotes y de los levitas para el servicio del templo de Dios. Además, contarás con la ayuda voluntaria de expertos en toda clase de trabajos. Los jefes y todo el pueblo estarán a tu disposición».