King James Version

Psalm 36

1The transgression of the wicked saith within my heart, that there is no fear of God before his eyes.

For he flattereth himself in his own eyes, until his iniquity be found to be hateful.

The words of his mouth are iniquity and deceit: he hath left off to be wise, and to do good.

He deviseth mischief upon his bed; he setteth himself in a way that is not good; he abhorreth not evil.

Thy mercy, O Lord, is in the heavens; and thy faithfulness reacheth unto the clouds.

Thy righteousness is like the great mountains; thy judgments are a great deep: O Lord, thou preservest man and beast.

How excellent is thy lovingkindness, O God! therefore the children of men put their trust under the shadow of thy wings.

They shall be abundantly satisfied with the fatness of thy house; and thou shalt make them drink of the river of thy pleasures.

For with thee is the fountain of life: in thy light shall we see light.

10 O continue thy lovingkindness unto them that know thee; and thy righteousness to the upright in heart.

11 Let not the foot of pride come against me, and let not the hand of the wicked remove me.

12 There are the workers of iniquity fallen: they are cast down, and shall not be able to rise.

Nueva Versión Internacional

Salmos 36

Al director musical. De David, el siervo del Señor.

1Dice el pecador:
    «Ser impío lo llevo en el corazón».[a]
No hay temor de Dios
    delante de sus ojos.
Cree que merece alabanzas
    y no halla aborrecible su pecado.
Sus palabras son inicuas y engañosas;
    ha perdido el buen juicio
    y la capacidad de hacer el bien.
Aun en su lecho trama hacer el mal;
    se aferra a su mal camino
    y persiste en la maldad.

Tu amor, Señor, llega hasta los cielos;
    tu fidelidad alcanza las nubes.
Tu justicia es como las altas montañas;[b]
    tus juicios, como el gran océano.

Tú, Señor, cuidas de hombres y animales;
    ¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor!
Todo ser humano halla refugio
    a la sombra de tus alas.
Se sacian de la abundancia de tu casa;
    les das a beber de tu río de deleites.
Porque en ti está la fuente de la vida,
    y en tu luz podemos ver la luz.

10 Extiende tu amor a los que te conocen,
    y tu justicia a los rectos de corazón.
11 Que no me aplaste el pie del orgulloso,
    ni me desarraigue la mano del impío.

12 Vean cómo fracasan los malvados:
    ¡caen a tierra, y ya no pueden levantarse!

Notas al pie

  1. 36:1 Dice el … corazón» (lectura probable); Oráculo del pecado al malvado en medio de mi corazón (TM).
  2. 36:6 las altas montañas. Alt. las montañas de Dios.