Japanese Living Bible

使徒の働き 14

1イコニオムの町でも、パウロとバルナバは連れ立って会堂に行き、力強く語ったので、ユダヤ人も外国人も、大ぜい神を信じました。

しかし、神のことばを軽んじるユダヤ人たちは、根も葉もないことで二人を中傷し、人々の不信をかき立てました。 それにもかかわらず、二人は長い間そこに滞在し、大胆に宣教を続けたのです。主は、すばらしい奇跡を行わせ、二人のことばが真実であることを証明なさいました。 ところが、町の人たちの意見は真っ二つに分かれました。ユダヤ人の指導者側の意見に賛成する者がいる一方、使徒たちの味方につく者もいました。

ルステラでの出来事

5-6 外国人とユダヤ人たちが彼らの指導者たちと結託し、使徒たちを襲い、石で打ち殺そうとたくらんでいるという情報が、二人の耳に入りました。二人は急いで町を出ると、ルカオニヤ地方の町のルステラとデルベ、またその周辺に難をのがれ、 そこで福音を伝えました。

ルステラにいた時のことです。一人の足の不自由な人に出会いました。生まれてこのかた、一歩も歩いたことがない人でした。 その人が、パウロの説教に一心に耳を傾けていたのです。パウロは彼に目をとめ、彼に信仰があるのを見て、 10 大声で、「立ちなさい」と言いました。その瞬間、彼は跳び上がり、勢いよく歩きだしたのです。

11 これを見た人々は、その地方のことばで、「神々だ。人間の姿をした神々だ」と叫びました。 12 そして、大騒ぎしながら、二人をギリシヤの神々にまつり上げたのです。バルナバはゼウス、パウロはおもに話をしたので、ヘルメスだということになりました。 13 町の門のすぐ外にあるゼウス神殿の祭司までが、花飾りを持って駆けつけ、門のところで群衆といっしょに雄牛を数頭いけにえとし、二人にささげようとしました。

14 バルナバとパウロは、この、神を汚すふるまいに仰天し、着物を引き裂いて群衆の中に駆け込み、大声で叫びました。

15 「皆さん。なんということをするのです。私たちは、皆さんと同じ、ただの人間ではありませんか。こんな愚かなことはおやめなさい! 天と地と海、それにその中のすべてのものをお造りになった神を礼拝しなさい。私たちは、そのために、福音を伝えに来たのです。 16 過去の時代には、神様は、あらゆる国民がそれぞれ自分勝手な道に進むことを許しておられました。 17 といっても、神のことが全然わからなかったわけではありません。神を思い起こさせるものは、いつでも私たちの周囲にあったのです。たとえば、雨を降らせてくださったのも神ですし、食べ物が不足しないようにと、収穫を与えて、喜びに満たしてくださったのも神なのです。」

18 こうしてパウロとバルナバは、やっとのことで、彼らがいけにえをささげるのをやめさせました。

19 しかし、その数日後、また別の事件が起こりました。アンテオケとイコニオムから数人のユダヤ人が来て、町の人たちを味方に引き入れ、パウロを襲って石を投げつけたのです。ぐったりとしたパウロを見て、てっきり死んだものと思った彼らは、パウロを町の外へ引きずり出しました。 20 クリスチャンたちはパウロの回りを取り巻き、心配そうにながめていました。するとどうでしょう。彼はむくりと起き上がり、何事もなかったように町へ帰って行ったのです。翌日、パウロはバルナバといっしょに、デルベに向けて出発しました。 21 そこで福音を語り、多くの人をクリスチャンにしてから、ルステラ、イコニオム、アンテオケへと引き返しました。 22 それぞれの町でクリスチャンたちに会い、ますます神を愛し、また互いに愛し合うように教え、どんな迫害にもくじけず、信仰にとどまり続けるようにと励ましました。そして、「神の国に入るには、いろいろ苦しい目に会わなければならない」と語りました。 23 二人は、どこの教会でも長老を任命し、彼らのために断食して祈り、だれよりも信頼する主にゆだねました。

24 それから、二人はピシデヤを通ってパンフリヤに帰り、 25 また、ペルガでみことばを語ってから、アタリヤに行きました。 26 そして、船でアンテオケに帰って来たのです。この町は、今まさに終えてきたばかりの務めを、神からゆだねられて出発した所でした。 27 二人はさっそく信者たちを集めて伝道旅行の報告をし、神が外国人にも信仰の門を開いてくださったことを話しました。 28 それから、かなり長い間、アンテオケで信者たちといっしょに過ごしました。

Spanish, Castilian (La Nueva Biblia al Día)

Acts 14

En Iconio

1Una vez llegados a Iconio, Pablo y Bernabé se fueron juntos a la sinagoga, donde predicaron con tal poder de persuasión que creyó un gran número de judíos y de griegos. 2Pero los judíos que desdeñaban el mensaje de Dios, malearon a los gentiles y crearon en ellos un ambiente de excitación y desconfianza contra los creyentes de reciente conversión. 3Por esta razón, Pablo y Bernabé decidieron quedarse allí mucho tiempo, con la confianza puesta en el Señor, que les concedió el don de hacer milagros y señales y acreditar así el mensaje que predicaban con denuedo.

4La opinión de la gente que vivía en la ciudad se hallaba dividida: unos se pusieron de parte de los dirigentes judíos, y otros de parte de los apóstoles. 5Pero hubo ciertos judíos, que junto con algunos gentiles y gobernantes de la ciudad urdieron un plan para afrentar y apedrear a los apóstoles, 6los cuales, al saberlo, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a la región “de su cercano entorno. 7Allí se pusieron de nuevo a predicar el evangelio.

En Listra y Derbe

8En Listra había un hombre tullido de nacimiento. Estaba forzado a permanecer sentado, porque tenía imposibilitados ambos pies y nunca había podido andar. 9El hombre prestó atención a lo que decía Pablo, quien se dio cuenta de ello y comprendió que el enfermo tenía suficiente fe para ser sanado. 10Por eso le ordenó:

—¡Levántate! ¡Ponte en pie!

El hombre, al punto, dio un salto y echó a andar; 11y la gente, al ver lo que Pablo había hecho, comenzó a gritar en lengua licaónica:

—¡Estos son dioses venidos en forma humana!

12Y se pusieron a llamar Zeus a Bernabé, y Hermes a Pablo, que era quien llevaba la palabra. 13El sacerdote de Zeus, cuyo templo se encontraba en las afueras de la ciudad, se apresuró a traer toros y guirnaldas de flores, con intención de ofrecer, junto con toda la muchedumbre, sacrificios delante de las puertas. 14Pero al percatarse de lo que estaba ocurriendo, Bernabé y Pablo se rasgaron las ropas, y lanzándose entre la multitud, gritaron:

15—¡Señores!, ¿qué estáis haciendo? Nosotros también somos hombres, lo mismo que vosotros, que hemos venido a deciros que abandonéis vuestros cultos a esos ídolos que no sirven de nada, y que os volváis al único Dios vivo, que es el creador de todo lo que existe: los cielos, la tierra, el mar y cuanto hay en ellos. 16En épocas pasadas, Dios permitió que los gentiles anduvieran según sus propios caminos, 17aunque nunca los dejó sin revelarse a sí mismo de alguna manera, procurándonos cosas tan beneficiosas como las lluvias que vienen del cielo, las ricas cosechas, la comida para nuestro sustento y la alegría que nos llena el corazón.

18Así hablaron Pablo y Bernabé, pero ni con eso lograron apenas evitar que el gentío les ofreciera un sacrificio.

19Por aquellos mismos días, procedentes de Antioquía y de Iconio, llegaron unos judíos que pusieron a la multitud en contra de los apóstoles y la persuadieron a apedrear a Pablo. Así lo hicieron, y luego, creyéndolo muerto, lo arrastraron hasta sacarlo de la ciudad. 20Pero el grupo de creyentes que había en Iconio le rodeó, y él, levantándose del suelo, entró en la ciudad de nuevo. Al día siguiente, junto con Bernabé, partió camino de Derbe.

El regreso a Antioquía “de Siria

21Después de predicar el evangelio en Derbe y de haber ganado muchos discípulos, regresaron a Listra, a Iconio y a Antioquía. “ 22En cada una de estas ciudades fortalecieron los ánimos de los creyentes, los exhortaron a permanecer firmes en la fe y les recordaron que era necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios.

23Además, en cada iglesia nombraron ancianos, a quienes, después de haber orado y ayunado con ellos, encomendaron a la guía y cuidado del Señor en quien habían creído.

24En su viaje de retorno pasaron otra vez por Pisidia y Panfilia, 25predicaron el mensaje en Perge y después bajaron a Atalía. “ 26Desde aquí navegaron a Antioquía de Siria, el punto de partida, donde habían sido encomendad_os a la gracia de Dios para realizar la tarea que acababan de llevar a término.

27Sin pérdida de tiempo reunieron a la comunidad de creyentes y les informaron de todo lo que les había acontecido en el viaje; les refirieron cómo Dios, valiéndose de ellos, había abierto la puerta “de la fe también a los gentiles. “ 28Allí, en Antioquía, se quedaron mucho tiempo junto a los discípulos.