Nueva Versión Internacional (Castilian)

Daniel 9

Oración de Daniel

11-2 «Corría el primer año del reinado de Darío hijo de Asuero,[a] un medo que llegó a ser rey de los babilonios, cuando yo, Daniel, logré entender ese pasaje de las Escrituras[b] donde el Señor le comunicó al profeta Jeremías que la desolación de Jerusalén duraría setenta años. Entonces me puse a orar y a dirigir mis súplicas al Señor mi Dios. Además de orar, ayuné y me vestí de luto y me senté sobre cenizas. Esta fue la oración y confesión que le hice:

»“Señor, Dios grande y terrible, que cumples tu pacto de fidelidad con los que te aman y obedecen tus mandamientos: Hemos pecado y hecho lo malo; hemos sido malvados y rebeldes; nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus leyes. No hemos prestado atención a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes y príncipes, a nuestros antepasados y a todos los habitantes de la tierra.

»”Tú, Señor, eres justo. Nosotros, en cambio, somos motivo de vergüenza en este día; nosotros, pueblo de Judá, habitantes de Jerusalén y de todo Israel, tanto los que vivimos cerca como los que se hallan lejos, en todos los países por los que nos has dispersado por haberte sido infieles.

»”Señor, tanto nosotros como nuestros reyes y príncipes, y nuestros antepasados, somos motivo de vergüenza por haber pecado contra ti. Pero, aun cuando nos hemos rebelado contra ti, tú, Señor nuestro, eres un Dios compasivo y perdonador.

10 »”Señor y Dios nuestro, no hemos obedecido ni seguido tus leyes, las cuales nos diste por medio de tus siervos los profetas. 11 Todo Israel se ha apartado de tu ley y se ha negado a obedecerte. Por eso, porque pecamos contra ti, nos han sobrevenido las maldiciones que nos anunciaste, las cuales están escritas en la ley de tu siervo Moisés.

12 »”Tú has cumplido las advertencias que nos hiciste, a nosotros y a nuestros gobernantes, y has traído sobre nosotros esta gran calamidad. ¡Jamás ha ocurrido bajo el cielo nada semejante a lo que sucedió con Jerusalén!

13 »”Señor y Dios, todo este desastre ha venido sobre nosotros, tal y como está escrito en la ley de Moisés, y ni aun así hemos buscado tu favor. No nos hemos apartado de nuestros pecados ni hemos procurado entender tu verdad.

14 »”Tú, Señor y Dios nuestro, dispusiste esta calamidad y la has dejado caer sobre nosotros, porque eres justo en todos tus actos. ¡A pesar de todo, no te hemos obedecido!

15 »”Señor y Dios nuestro, que con mano poderosa sacaste de Egipto a tu pueblo y te has hecho renombrado, como hoy podemos ver: ¡Hemos pecado; hemos hecho lo malo! 16 Aparta tu ira y tu furor de Jerusalén, como corresponde a tus actos de justicia. Ella es tu ciudad y tu monte santo. Por nuestros pecados, y por la iniquidad de nuestros antepasados, Jerusalén y tu pueblo son objeto de burla de cuantos nos rodean.

17 »”Y ahora, Dios y Señor nuestro, escucha las oraciones y súplicas de este siervo tuyo. Haz honor a tu nombre y mira con amor a tu santuario, que ha quedado desolado. 18 Préstanos oído, Dios nuestro; abre los ojos y mira nuestra desolación y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre. Al hacerte estas peticiones, no apelamos a nuestra rectitud, sino a tu gran misericordia. 19 ¡Señor, escúchanos! ¡Señor, perdónanos! ¡Señor, atiéndenos y actúa! Dios mío, haz honor a tu nombre y no tardes más; ¡tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo!”

Las setenta semanas

20 »Yo seguí hablando y orando al Señor mi Dios. Le confesé mi pecado y el de mi pueblo Israel, y le supliqué en favor de su santo monte. 21 Se acercaba la hora del sacrificio vespertino. Y mientras yo seguía orando, el ángel Gabriel, a quien había visto en mi visión anterior, vino en raudo vuelo a verme 22 y me hizo la siguiente aclaración:

»“Daniel, he venido en este momento para que entiendas todo con claridad. 23 Tan pronto como empezaste a orar, Dios contestó tu oración. He venido a decírtelo porque tú eres muy apreciado. Presta, pues, atención a mis palabras, para que entiendas la visión.

24 »”Setenta semanas[c] han sido decretadas para que tu pueblo y tu santa ciudad pongan fin a sus transgresiones y pecados, pidan perdón por su maldad, establezcan para siempre la justicia, sellen la visión y la profecía, y consagren el lugar santísimo.

25 »”Entiende bien lo siguiente: Habrá siete semanas desde la promulgación del decreto que ordena la reconstrucción de Jerusalén hasta la llegada del príncipe elegido.[d] Después de eso, habrá sesenta y dos semanas más. Entonces será reconstruida Jerusalén, con sus calles y murallas.[e] Pero cuando los tiempos apremien, 26 después de las sesenta y dos semanas, se le quitará la vida al príncipe elegido. Este se quedará sin ciudad y sin santuario, porque un futuro gobernante los destruirá. El fin vendrá como una inundación, y la destrucción no cesará[f] hasta que termine la guerra. 27 Durante una semana ese gobernante hará un pacto con muchos, pero a media semana pondrá fin a los sacrificios y ofrendas. Sobre una de las alas del templo cometerá horribles sacrilegios, hasta que le sobrevenga el desastroso fin que le ha sido decretado”».

Notas al pie

  1. 9:1-2 Asuero. Variante hebrea de Jerjes, nombre persa.
  2. 9:1-2 Alusión a Jer 25:11-12.
  3. 9:24 semanas. Lit. sietes; también en vv. 25-27.
  4. 9:25 príncipe elegido. Lit. Mesías príncipe.
  5. 9:25 murallas. Alt. trincheras, o diques.
  6. 9:26 no cesará. Lit. ha sido decretada.

New International Reader's Version

Daniel 9

Daniel Prays to the Lord

1It was the first year that Darius was king of Babylon. He was from Media and was the son of Xerxes. In that year I learned from the Scriptures that Jerusalem would remain destroyed for 70 years. That was what the Lord had told Jeremiah the prophet. So I prayed to the Lord God. I begged him. I made many appeals to him. I didn’t eat anything. I put on the rough clothing people wear when they’re sad. And I sat down in ashes.

I prayed to the Lord my God. I admitted that we had sinned. I said,

“Lord, you are a great and wonderful God. You keep the covenant you made with all those who love you and obey your commandments. You show them your love. We have sinned and done what is wrong. We have been evil. We have refused to obey you. We have turned away from your commands and laws. We haven’t listened to your servants the prophets. They spoke in your name to our kings, our princes and our people of long ago. They also brought your message to all our people in the land.

“Lord, you always do what is right. But we are covered with shame today. We are the people of Judah and Jerusalem. All of us are Israelites, no matter where we live. We are now living in many countries. You scattered us among the nations because we weren’t faithful to you. Lord, we are covered with shame. So are our kings and princes, and our people of long ago. We have sinned against you. You are the Lord our God. You show us your tender love. You forgive us. But we have turned against you. 10 You are the Lord our God. But we haven’t obeyed you. We haven’t kept the laws you gave us through your servants the prophets. 11 All the people of Israel have broken your law and turned away from it. They have refused to obey you.

“Curses and warnings are written down in the Law of Moses. He was your servant. Those curses have been poured out on us. That’s because we have sinned against you. 12 The warnings you gave us and our rulers have come true. You have brought great trouble on us. Nothing like what has been done to Jerusalem has ever happened anywhere else on earth. 13 The curses that are written in the Law of Moses have fallen on us. We have received nothing but trouble. You are the Lord our God. But we haven’t asked for your favor. We haven’t turned away from our sins. We’ve refused to pay attention to the laws you gave us. 14 Lord, you didn’t hold back from bringing this trouble on us. You always do what is right. But we haven’t obeyed you.

15 “Lord our God, you used your mighty hand to bring your people out of Egypt. You made a name for yourself. It is still great to this day. But we have sinned. We’ve done what is wrong. 16 Lord, you saved your people before. So turn your great anger away from Jerusalem again. After all, it is your city. It’s your holy mountain. You have made those who live around us think little of Jerusalem and your people. That’s because we have sinned. Our people before us did evil things too.

17 “Our God, hear my prayers. Pay attention to the appeals I make to you. Lord, have mercy on your temple that has been destroyed. Do it for your own honor. 18 Our God, please listen to us. The city that belongs to you has been destroyed. Open your eyes and see it. We aren’t asking you to answer our prayers because we are godly. Instead, we’re asking you to do it because you love us so much. 19 Lord, please listen! Lord, please forgive us! Lord, hear our prayers! Take action for your own honor. Our God, please don’t wait. Your city and your people belong to you.”

Gabriel Tells Daniel About Seventy “Weeks”

20 I was speaking and praying. I was admitting that I and my people Israel had sinned. I was making my appeal to the Lord my God. My appeal was about his holy mountain of Zion. 21 While I was still praying, Gabriel came to me. I had seen him in my earlier vision. He flew over to me very quickly. It was about the time when the evening sacrifice is offered. 22 He helped me understand. He said, “Daniel, I have come now to help you know and understand these things. 23 You are highly respected. So as soon as you began to pray, the Lord gave you a message. I have come to tell you what it is. Here is how you must understand the vision.

24 “The Lord has appointed 70 ‘weeks’ for your people and your holy city. During that time, acts against God’s law will be stopped. Sin will come to an end. And the evil things people do will be paid for. Then everyone will always do what is right. Everything that has been made known in visions and prophecies will come true. And the Most Holy Room in the temple will be anointed.

25 “Here is what I want you to know and understand. There will be seven ‘weeks.’ Then there will be 62 ‘weeks.’ The seven ‘weeks’ will begin when an order is given to rebuild Jerusalem and make it like new again. At the end of the 62 ‘weeks,’ the Anointed King will come. Jerusalem will have streets and a water system when it is rebuilt. But that will be done in times of trouble. 26 After the 62 ‘weeks,’ the Anointed King will be put to death. His followers will desert him. And everything he has will be taken away from him. The army of the ruler who will come will destroy the city and the temple. The end will come like a flood. War will continue until the end. The Lord has ordered that many places be destroyed. 27 A covenant will be put into effect with many people for one ‘week.’ In the middle of the ‘week’ sacrifices and offerings will come to an end. And at the temple a hated thing that destroys will be set up. It will remain until that ruler who will come is destroyed. Then he will experience what the Lord has ordered.”