Bibelen på hverdagsdansk

Zakariasʼ Bog 1:1-17

Et kald til folket om at vende om til Gud

1I den ottende måned i kong Dareios1,1 Dareios Hystaspes, konge i Persien fra 522-486 f.Kr. af Persiens andet regeringsår talte Herren til Israels folk gennem profeten Zakarias, der var søn af Berekja og barnebarn af Iddo:

2-4„Hør, hvad jeg, Herren den Almægtige, siger: Hvis I vil vende om og komme til mig, vil jeg komme jer i møde. Vær ikke som jeres forfædre, som jeg var nødt til at straffe hårdt. Jeg advarede dem gennem mine profeter om at vende om fra deres ugudelige levemåde og onde handlinger, men de nægtede at lytte til mig. 5Nu er de alle sammen borte, og profeterne er døde. 6Men det, jeg sagde til dem gennem mine tjenere, profeterne, gik i opfyldelse, og de måtte angrende erkende: ‚Herren straffede os for vores onde levevis og handlinger, akkurat som han sagde, at han ville!’ ”

Herren opmuntrer Israels folk

7Den 24. dag i den 11. måned1,7 Teksten tilføjer: „Shebat måned”. samme år, talte Herren til mig i et syn om natten. 8Jeg så en mand sidde på en rød hest mellem nogle myrtebuske i en kløft. Bag ham var der mange ryttere på røde, brune og hvide heste. 9Ved siden af mig stod en engel. „Hvad betyder alle de heste?” spurgte jeg englen. „Det vil du få at se!” svarede han.

10„Herren sendte dem ud for at inspicere hele jorden,” forklarede englen på den røde hest, 11der stod mellem myrtebuskene. Derefter aflagde de øvrige ryttere rapport: „Vi har været overalt på jorden, og alle vegne er der fred og ro.” 12Da sagde englen på den røde hest: „Almægtige Herre, i 70 år har du været vred på de landflygtige fra Jerusalem og Judas byer. Hvornår vil du gribe ind og vise dem barmhjertighed?”

13Herren talte nu til englen, som stod ved min side, 14hvorpå englen henvendte sig til mig og sagde: „Forkynd følgende budskab fra Herren, den Almægtige: ‚Jerusalem og Zions bjerg har en særlig plads i mit hjerte. 15Jeg er vred på de selvsikre, gudløse folkeslag, for selv om jeg brugte dem til at straffe mit folk, gik de alt for langt i deres skånselsløse opførsel. 16Derfor erklærer jeg, Herren: Jeg kommer Jerusalem i møde med barmhjertighed. Mit tempel skal genrejses, og hele Jerusalem skal genopbygges. Ja, siger jeg, Herren den Almægtige: 17Jeg vil igen velsigne Israels byer med velstand, trøste Jerusalems indbyggere og bosætte mig på Zions bjerg.’ ”

Nueva Versión Internacional

Zacarías 1:1-21

Un llamado a volver al Señor

1En el mes octavo del segundo año del reinado de Darío, la palabra del Señor vino al profeta Zacarías, hijo de Berequías y nieto de Idó:

2«El Señor está ardiendo en ira contra los antepasados de ustedes. 3Por lo tanto, adviértele al pueblo que así dice el Señor Todopoderoso:

»“Vuélvanse a mí,

y yo me volveré a ustedes

—afirma el Señor Todopoderoso—.

4»”No sean como sus antepasados,

a quienes les proclamaron

los profetas de antaño

que así dice el Señor Todopoderoso:

‘Vuélvanse de su mala conducta

y de sus malas prácticas’.

Porque ellos no me obedecieron

ni me prestaron atención

—afirma el Señor—.

5»”¿Dónde están los antepasados de ustedes?

¿Acaso los profetas siguen con vida?

6¿No se cumplieron en sus antepasados

las palabras y los decretos

que a mis siervos los profetas

ordené comunicarles?

»”Entonces ellos se volvieron al Señor, y dijeron: ‘El Señor Todopoderoso nos ha tratado tal y como había resuelto hacerlo: conforme a lo que merecen nuestra conducta y nuestras acciones’ ”».

El hombre entre los arrayanes

7En el segundo año del reinado de Darío, en el día veinticuatro del mes de sebat, que es el mes undécimo, la palabra del Señor vino al profeta Zacarías, hijo de Berequías y nieto de Idó: 8Una noche tuve una visión, en la que vi a un hombre montado en un caballo alazán. Ese hombre se detuvo entre los arrayanes que había en una hondonada. Detrás de él había jinetes en caballos alazanes, bayos y blancos. 9Yo le pregunté: «¿Qué significan estos jinetes, mi señor?» El ángel que hablaba conmigo me respondió: «Voy a explicarte lo que significan». 10Y el hombre que estaba entre los arrayanes me dijo: «El Señor ha enviado estos jinetes a recorrer toda la tierra».

11Los jinetes informaron al ángel del Señor, que estaba entre los arrayanes: «Hemos recorrido toda la tierra. Por cierto, la encontramos tranquila y en paz». 12Ante esto, el ángel del Señor replicó: «Señor Todopoderoso, ¿hasta cuándo te negarás a compadecerte de Jerusalén y de las ciudades de Judá, con las que has estado enojado estos setenta años?»

13El Señor le respondió con palabras buenas y consoladoras al ángel que hablaba conmigo, 14y luego el ángel me dijo: «Proclama este mensaje de parte del Señor Todopoderoso:

»“Mi amor por Sión y por Jerusalén

me hace sentir celos por ellas.

15En cambio, estoy lleno de ira

con las naciones engreídas.

Mi enojo no era tan grave,

pero ellas lo agravaron más”.

16»Por lo tanto, así dice el Señor:

“Volveré a compadecerme de Jerusalén.

Allí se reconstruirá mi templo,

y se extenderá el cordel de medir,

afirma el Señor Todopoderoso”.

17»Proclama además lo siguiente de parte del Señor Todopoderoso:

»“Otra vez mis ciudades rebosarán de bienes,

otra vez el Señor consolará a Sión,

otra vez escogerá a Jerusalén”».

18Alcé la vista, ¡y vi ante mí cuatro cuernos! 19Le pregunté entonces al ángel que hablaba conmigo: «¿Qué significan estos cuernos?» Y el ángel me respondió: «Estos cuernos son los poderes que dispersaron a Judá, a Israel y a Jerusalén».

20Luego el Señor me mostró cuatro herreros. 21Le pregunté: «¿Y estos qué han venido a hacer?» Y el Señor me respondió: «Los cuernos son los poderes que dispersaron a Judá, a tal punto que nadie pudo volver a levantar la cabeza. Los herreros han venido para aterrorizarlos, y para deshacer el poder de las naciones que levantaron su cuerno contra la tierra de Judá y dispersaron a sus habitantes».